Bélgica por su segunda victoria ante Túnez

Foto: AFP

Moscú.- Bélgica no tuvo inconveniente para vencer a Panamá en el debut mundialista de los canaleros. Los Diablos Rojos dejaron claras sus pretensiones para Rusia 2018. La meta es trascender y buscar ser de los primordiales protagonistas en la justa mundialista.

Eden Hazard, la estrella de los europeos se quejó en estos días del nivel de exigencia al que se somete a su selección, un compendio de grandes jugadores, estrellas en sus clubes, que no acaban de cuajar cuando se reúnen.

Porque, por nombres, la selección belga habría de estar entre las preferidas. Mas su pasado le persigue, habituada a fallar cuanto mayores son los halagos.

Ahora, llega a Moscú, obligada a confirmar contra Túnez, la buena imagen dada en la jornada inicial, muestra que este puede ser su campeonato.

No es una situación nueva. Hace cuatro años se plantó en los cuartos como la enorme amenaza para la Argentina de Leo Messi, pero no respondió como se aguardaba al perder 1-0. Hace 2, parecía semifinalista de la Eurocopa y claudicó en cuartos ante la modesta Selección galesa por tres-1.

¿Qué cambió? Primeramente, la madurez de sus estrellas. Con dos años más y asentados como referentes en sus clubes, Hazard y Kevin de Bruyne saben qué deben hacer en todos y cada instante en el campo. No tienen las lagunas de juego mostradas anteriormente.

Y está Roberto Martínez. El técnico español empezó dotando de solidez a su equipo, pues los Diablos Rojos suman veinte encuentros invictos y ha acabado dándole un estilo ganador, donde mezcla bien la calidad de sus centrocampistas con la exuberancia física de Romelu Lukaku en el ataque.

Túnez, mientras que, encara el partido con la necesidad imperiosa de puntuar si no desea correr la suerte de las otras 3 escojas árabes del mundial, eliminadas en la segunda jornada del mundial sin ni siquiera marcar un tanto.

Los norteafricanos mostraron mejor cara en frente de Inglaterra que sus compañeros de cultura. Durante más de veinte minutos de la primera parte consiguieron frenar las acometidas británicas e incluso llegaron a empatar el choque con un penalti transformado por Saiss.

La segunda parte reanudaron el futbol táctico solidario que ha introducido Nabil Maaloul, firmes tanto en el centro del campo como en la defensa hasta desactivar a unos ingleses demasiado planos.

Apenas inquietaron en ataque. Nada se supo del joven Pickford en toda la segunda mitad. Disminuido por las lesiones, que han dejado en casa a sus 2 jugadores más efectivos, los tunecinos tienen un arduo problema arriba.

También por la baja forma de su estrella, el delantero del Rennes Wahbi Khazri, intrascendente en la primera contienda.

Maaloul decidió darle la punta del ataque, liberarlo de las labores de defensa y presión en el centro del campo para aprovechar su velocidad y habilidad en el uno a uno, y esa será de nuevo su gran baza frente a los belgas.

Ambas Selecciones se han enfrentado en 3 ocasiones con los tres resultados posibles: empataron a uno en Oita, Japón, durante el mundial de 2002; Bélgica ganó en Bruselas 1-0 en un partido amistoso previo a la copa del planeta de Brasil. Y las Águilas de Cártago vencieron dos-1 en un amistoso en 1992, en el primer partido entre ambas selecciones. Un resultado con el que sueña Maaloul y toda Túnez en el estadio del Spartak de Moscú.

Retirado del mundial el portero titular Hassen por la lesión que padeció en el hombro en el choque contra Inglaterra, Maaloul alineará en el arco a Ben Mustapha.

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