La NASA ha anunciado la tripulación de la misión Artemis III, programada para finales de 2027, y entre los seleccionados destaca un astronauta de origen latino: Frank Rubio. Este hito representa un orgullo para la comunidad hispana, que verá a uno de los suyos viajar rumbo a la Luna.
¿Quién es Frank Rubio?
Francisco Carlos "Frank" Rubio nació en Los Ángeles, California, pero creció en Miami, Florida, ciudad que considera su hogar. Sus raíces salvadoreñas, por parte de su madre, lo conectan profundamente con América Latina. Rubio es un ejemplo de perseverancia y dedicación, con una carrera que combina la medicina, la aviación y la exploración espacial.
Se graduó de la Academia Militar de West Point en 1998 con una licenciatura en Relaciones Internacionales. Durante su tiempo en la academia, se destacó en el equipo de paracaidismo, realizando más de 650 saltos en caída libre. Posteriormente, se convirtió en piloto de helicópteros UH-60 Black Hawk para el Ejército de los Estados Unidos, acumulando más de 1,100 horas de vuelo, incluyendo más de 600 en misiones de combate.
En 2010, obtuvo su doctorado en Medicina por la Universidad de los Servicios Uniformados de las Ciencias de la Salud en Bethesda, Maryland. Trabajó como médico familiar certificado y cirujano de vuelo, llegando a ser cirujano de batallón para el 3er Batallón del 10º Grupo de Fuerzas Especiales (Boínas Verdes) en Fort Carson, Colorado.
Su carrera en la NASA
La combinación de sus habilidades como cirujano, piloto y estratega militar llamó la atención de la NASA, que lo seleccionó en junio de 2017 como candidato a astronauta. En septiembre de 2022, Rubio partió hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) en una misión que originalmente duraría seis meses. Sin embargo, un imprevisto cambió sus planes: un micro-meteorito o basura espacial dañó el radiador de su nave, provocando una fuga de refrigerante. Por seguridad, la NASA y la agencia rusa Roscosmos decidieron extender su estadía mientras preparaban un vehículo de rescate.
Rubio aceptó el desafío y, cuando finalmente regresó a la Tierra en septiembre de 2023, había permanecido 371 días consecutivos en órbita, estableciendo el récord de la estancia más larga en el espacio para un astronauta estadounidense. Durante ese tiempo, completó 5,963 vueltas alrededor del planeta, recorriendo más de 250 millones de kilómetros. Además, realizó tres caminatas espaciales que sumaron más de 21 horas de trabajo en el vacío, instalando nuevos paneles solares en la EEI.
Artemis III: la misión que lo llevará a la Luna
La misión Artemis III tiene como objetivo probar las maniobras de aproximación y acoplamiento con los Sistemas de Aterrizaje Humano (HLS) desarrollados por Blue Origin y SpaceX. Estos sistemas serán cruciales para el descenso lunar en misiones posteriores. La tripulación, compuesta por cuatro astronautas, incluye a:
- Randy Bresnik (Comandante): Coronel retirado de la Infantería de Marina de EE. UU., expiloto de pruebas y excomandante de la EEI.
- Andre Douglas (Especialista de Misión): Ingeniero y astronauta de la NASA, especialista en sistemas tecnológicos avanzados.
- Luca Parmitano (Piloto): Astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y coronel de la Fuerza Aérea Italiana, excomandante de la EEI.
- Frank Rubio (Especialista de Misión): Astronauta de la NASA, médico y expiloto militar, quien aportará su experiencia en operaciones espaciales.
Durante dos días, la tripulación realizará maniobras de acoplamiento directo con los HLS, recopilando datos que reducirán significativamente los riesgos para la misión Artemis IV, programada para 2028, que llevará humanos al Polo Sur de la Luna.
Orgullo latino en el espacio
Frank Rubio no solo es un astronauta excepcional, sino también un símbolo para la comunidad hispana. Su participación en Artemis III demuestra que el talento latino tiene un lugar en la exploración espacial. Con cada misión, Rubio inspira a nuevas generaciones a soñar en grande y a perseguir carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
La NASA continúa promoviendo la diversidad en sus programas, y Rubio es un claro ejemplo de ello. Su historia es un recordatorio de que los límites están hechos para ser superados, y que el espacio ya no es una frontera inalcanzable para los latinos.



