Alza histórica en el precio de la carne de res impacta a consumidores mexicanos
El sector cárnico en México enfrenta una situación crítica con incrementos de precios que afectan directamente la economía familiar y la seguridad alimentaria. Según datos recientes, en enero el precio de la carne de res registró un aumento del 16.5% en comparación con el mismo mes del año anterior, una cifra que contrasta marcadamente con el alza del 3.6% en la carne de cerdo y la disminución del 1.4% en el precio del pollo.
Factores multifactoriales detrás del incremento
El Consejo Mexicano de la Carne (CoMeCarne) ha identificado varias causas que explican este escenario complejo. En primer lugar, se encuentran las afectaciones por el gusano barrenador que impacta la producción ganadera, sumado a la falta de ganado para sacrificio en Estados Unidos y diversas presiones tanto nacionales como internacionales.
Macarena Hernández, directora general de CoMeCarne, destacó que "los robos carreteros se incrementaron aproximadamente 10%", lo que afecta directamente el transporte de materias primas, productos cárnicos y embutidos. Más allá de las pérdidas materiales, esta inseguridad en las carreteras genera un encarecimiento significativo en las primas de seguros, elevando los gastos operativos de toda la industria.
Impacto de la extorsión y cambios arancelarios
Ernesto Salazar, gerente de Estudios Económicos y de Comercio de CoMeCarne, recordó que según estimaciones del Consejo Nacional Agropecuario, entre el 10% y el 20% de los costos de producción están relacionados directamente con la extorsión, un factor que incrementa sustancialmente los precios finales al consumidor.
Además, existe presión adicional sobre el bovino mexicano debido al cambio en el esquema de importación tras la eliminación del arancel cero para carne de cerdo y res, establecido previamente en el Paquete Contra la Carestía y la Inflación (Pacic). Con esta modificación, se implementaron cupos de importación que, según expertos, resultan insuficientes considerando las actuales condiciones de mercado y la expansión de la demanda de carne en México.
El gobierno federal definió en 70 mil toneladas el cupo para la proteína de res, una medida cuya implementación completa tomará varios meses y que actualmente no satisface las necesidades del mercado nacional.
Pronósticos poco alentadores para los próximos meses
Tanto Hernández como Salazar coinciden en que, dado el entorno actual, los precios de la carne seguirán incrementando en los próximos meses. A pesar de esta tendencia alcista, Hernández señaló que no espera una caída significativa en el consumo de carne entre la población mexicana.
La situación internacional también influye en este escenario. En Estados Unidos, los precios han subido un 20% debido a la reducción del hato ganadero, una tendencia que según Gerardo Rodríguez, director regional de US Meat Export Federation, "no se estima que baje hasta finales de 2027".
Esta combinación de factores -desde problemas sanitarios como el gusano barrenador hasta la inseguridad en carreteras y cambios en políticas arancelarias- configura un panorama complejo para la industria cárnica mexicana que, según todos los indicadores, mantendrá presión alcista sobre los precios en el corto y mediano plazo.