Baterías llegan a red eléctrica, pero su modelo de negocio sigue pendiente
Baterías en red eléctrica: modelo de negocio pendiente

La incorporación de baterías a la red eléctrica en México avanza con reglas y metas oficiales, pero sin un precio claro para los servicios conexos que pueden prestar. Este vacío regulatorio se convierte en un punto de fricción para desarrolladores y empresas que buscan integrar almacenamiento a nuevos proyectos de generación.

Costo creciente de proyectos con baterías

Guillermo García Alcocer, académico del ITAM y expresidente de la Comisión Reguladora de Energía, explicó que la obligación de incluir sistemas de almacenamiento eleva el costo de los proyectos eléctricos. Hace pocos años, la inversión por megawatt instalado rondaba un millón de dólares; ahora puede alcanzar 1.7 millones de dólares al considerar baterías asociadas.

Este incremento ocurre mientras persiste la discusión sobre cómo remunerar las funciones adicionales que ofrece esta tecnología, más allá de almacenar electricidad. García Alcocer señaló que se han identificado más de 30 servicios que el almacenamiento podría proporcionar, los cuales deberían ser remunerados porque el sistema los valora.

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Servicios auxiliares de las baterías

Los sistemas de baterías no solo guardan energía para usarla después; también pueden estabilizar la red, responder ante emergencias de demanda y equilibrar el sistema en tiempo real. David Rosales, socio de Elevation Ideas, explicó que la demanda controlable permite aumentar o disminuir instantáneamente la energía entregada a la red según necesidades operativas. “Prender una batería es un servicio conexo que atiende un problema en la red, con respuesta en nanosegundos, lo que no puede hacer una central de ciclo combinado”, afirmó.

Regulación insuficiente

La Secretaría de Energía incorporó el almacenamiento en la planeación eléctrica nacional mediante el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2024-2028, con una meta de 8,412 megawatts de capacidad instalada. El 16 de abril se publicaron disposiciones administrativas para la integración de estos sistemas, especialmente asociados a renovables.

Sin embargo, especialistas consideran que la regulación aún mantiene a las baterías bajo una lógica de generación eléctrica, sin reconocer su valor propio. Rosales indicó que se necesita una tarifa especial por la disponibilidad de entregar energía en cualquier momento. Actualmente, los proyectos de almacenamiento deben vender energía cuando los precios son más altos, sin remuneración diferenciada por su velocidad de respuesta.

Impacto financiero y alternativas

La falta de tarifas específicas presiona el CAPEX de proyectos renovables, ya que los desarrolladores incorporan el costo completo de las baterías en la inversión inicial. Rosales señaló que el almacenamiento debería tener su propio giro y tarifa, en lugar de ser un costo adicional que se cobra en la energía.

Además, las baterías podrían diferir inversiones en infraestructura eléctrica. Proyectos de transmisión requieren entre cinco y ocho años para operar, mientras que el almacenamiento puede gestionar contingencias y picos de consumo de forma más rápida.

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