El Gato Gris salta del cuadrilátero para diseñar cubrebocas

Isaías Huerta,, sale en defensa del pueblo y reta a un mano a mano a la pandemia con sus tapabocas de colección

Las máscaras y el ring están en retraso desde hace tres semanas, tras la revocación de eventos masivos por aquello de la pandemia.

Pero él sigue haciéndole la lucha debajo del cuadrilátero, donde por un momento ha cesado la confección de la indumentaria de los héroes y villanos del deporte espectáculo, en el afán de cubrir un artículo de primera condición en tiempos del Covid-19: cubre-bocas.

Aunque Isaías Huerta, mejor conocido en el mundo del encordado como El Gato Gris, diseña y fabrica desde la puesta en marcha de la cuarentena en México una serie de tapabocas basados en las tapas de los compañeros de profesión.

Detrás de una máquina de coser, con las máscaras elaboradas de varios gladiadores poblanos colgadas en las paredes y sosteniendo una mascarilla que forma parte de un pedido a punto de salir a Ciudad Juárez, le cuenta a El Sol de Puebla cómo llegó a esa idea, sugerida por su hermana y socia Virginia.

El Gato Gris salta del cuadrilátero para diseñar cubrebocas

El Gato Gris desde su vértice lucha mano a mano frente a el Covid-19. Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

“Pues un día fui a las telas a comprar el material para el equipo de unos compañeros y cuando llegué estaba cerrado. Entonces no podía trabajar, tampoco ganar dinero, y mi hermana me compartió la idea de hacer cubre-bocas, pues en las tiendas y farmacias ya no habían”, relata.

Así pusimos en marcha todo esto y gracias a las redes sociales hemos cedido a conocer este trabajo. Hay muchedumbre que nos ha buscado de Ciudad Juárez o Veracruz desde entonces, nos hacen pedidos de 25 o 10 cubre-bocas y tratamos de tenerlos cuanto antaño para cubrir sus evacuación Añade

Los materiales de los tapabocas se tratan de los mismos para manufacturar las caretas de los personajes de los luchadores (vinil, vinil charol, charol, licra). Aunque el precio es más módico, inclusive más crematístico en relación a un cubre-bocas habitual, sin diseño; por otra parte es reutilizable.

Si la mascarilla en el mercado presume de un precio de 39 pesos por dispositivo; las del Gato Gris, en su traducción económica, es de 40; la impresión de pompa, 50.

Toda una ganga cuando se considera el trabajo se realiza a mano, desde el dibujo del molde, los cortes, el zurcido y el pegado de los adornos. Esto, sin considerar el tiempo de fabricación: de 30 minutos a cuatro horas, dependiendo el pedido y el número de artículos en el mismo.

“La verdad que tratamos de hacer un buen trabajo, porque sólo así nos volverán a buscar. Sobre el precio, tratamos de estar acorde a las necesidades de la gente, pues para qué vamos a cobrar muy caro, cuando sabemos que a la gente le hace falta un artículo como éste”, asegura.

 

El Gato Gris salta del cuadrilátero para diseñar cubrebocas

Virginia Huerta, hermana del Gato Gris, ayuda en la confección de los tapabocas. Foto: Julio César Martínez | El Sol de Puebla

Isaías, El Gato Gris, ha opuesto un campo de acción de oportunidad en medio de la pandemia y sigue haciendo la lucha para salir delante en el cuadrilátero… de la vida.

En Facebook, se le encuentra como Gato Gris Zaz.

  • La mayoría de los equipos que confecciona son para luchadores poblanos, como Malayo, Arkalis y Asturiano, entre otros

RECOMENDACIONES

Sobre sus tapabocas, aconseja a la muchedumbre lavarlos con agua fría y de forma delicada, más si hay adornos de charol. Tras limpiarlos, los cubre-bocas deberán de ser secados a la sombra

    • 2 Personas le ayudan al Gato Gris en su lucha contra el Covid-19, o en la confección de los tapabocas: Virginia Huerta y Saúl Gómez Ramos

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