Un operativo de seguridad en la autopista México-Cuernavaca resultó en el decomiso de 59 artefactos explosivos de fabricación artesanal, los cuales eran transportados en un autobús que llevaba a estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, docentes y familiares de los 43 jóvenes desaparecidos en 2014, hacia la Ciudad de México para unirse a las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Detalles del operativo
La intervención se llevó a cabo tras una denuncia ciudadana que alertó a las autoridades sobre la posible presencia de materiales peligrosos en una de las unidades del contingente. La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que la inspección se realizó mediante acuerdos con los pasajeros, bajo un esquema de diálogo para evitar confrontaciones. Durante la revisión en la autopista México-Cuernavaca, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) localizaron 59 dispositivos explosivos caseros ocultos dentro del autobús.
Protocolos de seguridad activados
Ante la magnitud del hallazgo, se activaron protocolos especializados para el manejo de materiales de riesgo. Las autoridades restringieron el área y solicitaron apoyo del agrupamiento Zorros, unidad especializada en incidentes con explosivos. Los expertos aseguraron los artefactos y los trasladaron para evitar cualquier detonación. La operación concluyó sin personas lesionadas y sin afectar a otros vehículos.
Participación de autoridades
En la revisión participaron representantes de la Segob, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, garantizando el respeto a los derechos de los pasajeros. La SSC confirmó que sus elementos detectaron los dispositivos durante un filtro de inspección vehicular.
Contexto de las movilizaciones
Los ocupantes del autobús se dirigían a la capital para participar en actividades relacionadas con las movilizaciones de la CNTE. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas, pero el material asegurado quedó bajo resguardo para investigaciones que aclaren su origen y destino. Este hallazgo refuerza los operativos de vigilancia en accesos carreteros a la Ciudad de México, especialmente en rutas de alto flujo como la México-Cuernavaca.



