Árbitro somalí deportado de EE.UU. rompe el silencio: "Tienen un problema con mi país"
Árbitro somalí deportado de EE.UU. rompe el silencio

Omar Abdulkadir Artan, considerado el mejor árbitro de África en 2025 por la Confederación Africana de Fútbol, rompió el silencio tras ser deportado de Estados Unidos. El silbante somalí relató el calvario que vivió al ser detenido durante once horas en una celda en Miami, lo que truncó su sueño de arbitrar en el Mundial 2026.

Detención y deportación en Miami

Artan, de 34 años, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Miami procedente de Estambul el pasado 6 de junio, listo para convertirse en el primer somalí en impartir justicia en una Copa del Mundo. Sin embargo, las autoridades fronterizas lo sometieron a una estricta revisión y lo deportaron sin que pudiera pisar los campos de juego del torneo.

“Estoy muy, muy decepcionado. Solo soy un árbitro que intentaba vivir su sueño, el mayor sueño de mi vida, participar en el Mundial. Tenía la documentación correcta, lo tenía todo, tenía el visado adecuado. Creo que tienen un problema con mi país”, declaró Artan en su primera entrevista tras el incidente.

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El colegiado relató que fue interrogado durante once horas y mantenido recluido en una celda antes de ser obligado a abordar el avión de regreso a Turquía.

Razones del veto migratorio

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. argumentó que Artan fue considerado “inadmisible debido a problemas relacionados con la verificación de sus antecedentes”. Somalia figura en la lista de naciones bajo restricciones de viaje impuestas por la administración de Donald Trump, lo que exige revisiones exhaustivas a sus ciudadanos.

El gobierno somalí, a través del Ministerio de Juventud y Deportes y la Presidencia, inició gestiones diplomáticas sin éxito para revertir la decisión. Acusaron que esta acción atenta contra el fair play y el mérito deportivo.

Reacciones y postura de la FIFA

La FIFA se desmarcó del conflicto aclarando que no interviene en los procesos migratorios de las sedes. Mientras tanto, la indignación escaló rápidamente en redes sociales con el hashtag “Justicia para Omar”.

A pesar del trago amargo, el réferi emitió un comunicado agradeciendo el apoyo de la FIFA y afirmó que se mantendrá enfocado en los próximos retos de su carrera profesional.

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