El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán ha acusado a Estados Unidos de politizar la Copa del Mundo 2026, luego de que el gobierno de Donald Trump impusiera severas restricciones a la delegación iraní. El portavoz iraní, Esmaeil Baqaei, señaló que las trabas administrativas han convertido el torneo en uno de los eventos deportivos más politizados de la historia.
Problemas de visado y logística
Debido a las complicaciones para obtener visados y la imposibilidad de operar en territorio estadounidense, la selección de Irán tuvo que trasladar su campamento base a Tijuana, México, cancelando sus planes originales en Tucson, Arizona. Baqaei agradeció públicamente a las instituciones mexicanas por su apoyo para albergar al equipo nacional.
Restricciones severas impuestas por la Casa Blanca
Las quejas escalaron tras conocerse las estrictas pautas de viaje dictadas por la Casa Blanca. Los futbolistas iraníes tienen prohibido concentrarse en Estados Unidos y deben abandonar el país después de cada partido. Además, el Departamento de Estado negó visados a 14 miembros del personal directivo, técnico y de asesoría, entre ellos el secretario general de la Federación de Fútbol de Irán, Hedayat Mombeini, y el vicepresidente Mehdi Mohammad Nabi.
Mientras que diplomáticos estadounidenses como Tom Barrack defendieron la correcta expedición de visas para el personal de apoyo necesario, las representaciones diplomáticas de Teherán calificaron estas acciones como la peor forma posible de injerencia políticamente sesgada en el deporte.
Denuncia de trato discriminatorio
La embajada de Irán en Ankara emitió un comunicado enérgico acusando un trato discriminatorio que vulnera las normativas de competencia internacional. Según el texto oficial, estas decisiones representan un atropello reglamentario flagrante. "Al extender sus caprichosas hostilidades contra la nación iraní al ámbito del deporte, el gobierno estadounidense está privando a la selección nacional de Irán de su derecho a jugar en la Copa del Mundo en condiciones normales y sin presiones indebidas", sentenció.



