Las autoridades de Dublin, Ohio, retiraron a DubBot, un robot policía que patrulló un estacionamiento público durante diez meses sin detectar una sola infracción, emergencia o situación sospechosa. El experimento de vigilancia automatizada, que comenzó como una apuesta tecnológica para modernizar la seguridad pública, terminó sin resultados concretos.
Un robot sin incidentes que reportar
DubBot, un modelo Knightscope K5 de 1.5 metros de altura y 181 kilogramos, inició operaciones en julio de 2025 en el estacionamiento Rock Cress. Equipado con cámaras de 360 grados, sistemas de grabación, audio bidireccional y un botón de emergencia para contactar a operadores humanos, el robot debía apoyar a los agentes en la prevención de delitos y la identificación de actividades sospechosas.
Sin embargo, según registros oficiales, DubBot no detectó delitos, no reportó incidentes, no generó alertas y el botón de emergencia nunca fue utilizado por ciudadanos. Durante casi diez meses de servicio, no emitió una sola multa ni motivó la intervención de agentes humanos.
Inversión millonaria y debate sobre robots policías
El proyecto original contemplaba una inversión de 238 mil 440 dólares para adquirir dos robots Knightscope K5 que operarían durante dos años. Problemas de fabricación impidieron la entrega del segundo dispositivo, por lo que solo un robot patrulló el estacionamiento. Tras cancelar anticipadamente el contrato y recibir un reembolso parcial, el gasto final para los contribuyentes fue de 67 mil 548 dólares, equivalentes a poco más de 1.1 millones de pesos mexicanos.
El caso de DubBot no es aislado. En otras ciudades estadounidenses, robots similares fueron retirados por limitaciones técnicas o falta de resultados. Por ejemplo, un robot desplegado en el metro de Nueva York fue retirado por dificultades para desplazarse en áreas subterráneas, y otro en el aeropuerto de San Antonio requirió supervisión humana constante.
Lecciones para la vigilancia automatizada
El experimento de Dublin abre el debate sobre la utilidad real de los robots en tareas de seguridad pública. Mientras algunos gobiernos ven en la inteligencia artificial una herramienta complementaria, expertos señalan que la tecnología aún está lejos de reemplazar el criterio humano en situaciones complejas. DubBot se convirtió en una anécdota tecnológica: un robot policía que vigiló sin encontrar nada que reportar y fue retirado precisamente por la tranquilidad del lugar que debía proteger.



