La NFL está de luto. Aldon Smith, el explosivo cazamariscales que brilló con los 49ers de San Francisco y cuya carrera estuvo marcada por un ascenso meteórico seguido de problemas fuera del campo, murió a los 36 años.
Confirmación del deceso
Los 49ers anunciaron el fallecimiento la noche del sábado y describieron la noticia como una pérdida repentina y trágica. La organización no informó la causa de muerte. "Aldon será recordado por su contagiosa sonrisa que iluminaba cualquier lugar al que llegaba", señaló el equipo en un comunicado. "Su talento y dominio en el campo fueron evidentes desde el momento en que llegó a nuestra organización".
Un talento destinado a la grandeza
Seleccionado por San Francisco con la séptima elección global del Draft de 2011 procedente de la Universidad de Missouri, Smith irrumpió de inmediato como una de las jóvenes estrellas defensivas más prometedoras de la NFL. En su temporada de novato registró 14 sacks, una de las mejores marcas para un jugador de primer año en la historia de la liga.
Su explosión definitiva llegó en 2012. Smith acumuló 19.5 capturas, estableció un récord de franquicia para los 49ers, fue elegido All-Pro del primer equipo y ayudó a San Francisco a alcanzar el Super Bowl XLVII, donde cayeron ante los Ravens. En apenas sus primeros 32 partidos de temporada regular sumó 33.5 capturas, una producción sin precedentes para un jugador tan joven que lo colocó entre los defensivos más temidos de la NFL.
Problemas fuera del campo
Mientras su rendimiento deportivo lo convertía en una de las principales figuras defensivas de la liga, una serie de incidentes legales comenzó a afectar su carrera. Smith enfrentó múltiples arrestos relacionados con conducir bajo los efectos del alcohol, además de otros problemas judiciales vinculados con posesión de armas y altercados fuera del terreno de juego.
Las sanciones y suspensiones se acumularon hasta que los 49ers decidieron separarse de él en 2015. Posteriormente firmó con los Raiders, pero nuevas violaciones a la política de abuso de sustancias de la NFL derivaron en una suspensión indefinida que frenó nuevamente su trayectoria.
Último intento de regreso
Tras varios años alejado de los emparrillados, Smith reapareció en 2020 con los Cowboys de Dallas. En 11 partidos registró cinco capturas y mostró destellos del jugador que alguna vez dominó a las ofensivas rivales. Sin embargo, aquella oportunidad terminó siendo su última temporada en la NFL. No volvió a disputar un encuentro profesional después de esa campaña.
Los 49ers y los Raiders expresaron sus condolencias tras conocerse la noticia. La muerte de Smith cierra la historia de uno de los talentos más impactantes que ha producido la NFL en las últimas décadas. Su irrupción fue tan veloz como impresionante y durante varios años pareció encaminado a convertirse en una figura histórica de la liga. Su carrera, sin embargo, quedó marcada por los problemas personales que limitaron un potencial que muchos consideraban excepcional.
Smith falleció a los 36 años. Las autoridades y su familia no han informado las causas de su muerte.



