Desde la adquisición de la familia González Íñigo en 2021, Charros de Jalisco ha acumulado cuatro títulos en cinco finales. El director general del equipo, Luis Alberto González, compartió a El Economista que el reto es mantener esa filosofía al menos por otro lustro.
Por primera vez en su historia, Charros de Jalisco enfrenta la Serie del Caribe como local, en la edición 68 del torneo, celebrada en el estadio Panamericano de Zapopan. Guadalajara ya fue sede en 2018, pero entonces el representante mexicano fue Tomateros de Culiacán.
Charros participa en casa como vigente bicampeón de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). Aunque la Serie del Caribe está mermada por cuestiones políticas, como la baja de Venezuela, el objetivo es ganar, aunque no es una obligación. 'En el deporte no hay obligaciones, sino preparación, trabajo y formar rompecabezas con las piezas adecuadas', afirmó González.
El equipo tapatío compite junto a Tomateros de Culiacán (México Verde), Leones del Escogido (República Dominicana), Cangrejos de Santurce (Puerto Rico) y Federales de Chiriquí (Panamá). Para la novena, este torneo sería la cereza en el pastel de un proyecto de múltiples éxitos desde 2021, cuando la familia González Íñigo adquirió al equipo.
Desde entonces, Charros ha cosechado tres títulos de LMP (2022, 2025 y 2026), uno de Liga Mexicana de Softbol (2024) y un subcampeonato de Liga Mexicana de Beisbol (2025). El bicampeonato en LMP les permite buscar su primer título internacional, con hambre de revancha tras perder la final de la Serie del Caribe 2025 en Mexicali ante República Dominicana.
González destacó que el éxito se debe a más de 150 colaboradores que trabajan con dedicación y talento, y al cuerpo técnico liderado por Benjamín Gil, quien también es mánager de la Selección Mexicana para el Clásico Mundial. 'Benjamín tiene gran experiencia, es un gran comunicador y tiene una estrategia de juego que lo diferencia', concluyó.



