Shohei Ohtani brilló en su regreso al montículo durante el Spring Training de los Dodgers, lanzando cuatro entradas y un tercio ante los Giants de San Francisco, permitiendo solo un hit y ponchando a cuatro bateadores. Su actuación, tras participar en el Clásico Mundial de Béisbol, ha generado un debate táctico dentro del equipo sobre cómo estructurar la rotación de abridores para la temporada 2026.
El mánager Dave Roberts enfrenta varias opciones. Si Ohtani comienza la temporada con salidas limitadas, los Dodgers dependerían de un uso intensivo del bullpen, lo que podría comprometer la frescura de los relevistas a mediano plazo. En ese escenario, la flexibilidad sería clave para cubrir entradas que normalmente recaerían en un abridor consolidado.
Otra alternativa es que Ohtani extienda su carga de trabajo hasta cinco entradas, lo que permitiría mantener una rotación tradicional de cinco abridores, brindando estabilidad y dosificando mejor al relevo. Esta decisión no solo afecta el arranque de temporada, sino el ritmo de trabajo de todo el cuerpo de pitcheo.
Una tercera variable es iniciar con cinco abridores e introducir un sexto brazo conforme avance el calendario o se acumulen juegos sin descanso, una práctica común para proteger cargas de trabajo en temporadas largas. Todo depende de cuánto pueda ofrecer Ohtani desde el primer día, una incógnita que aún no tiene respuesta definitiva.



