El Gran Premio de Mónaco vivió un caos en la parte final de la competencia debido a dos choques consecutivos en la curva 19 del trazado del principado. La causa fue el mal estado del asfalto, un hecho sorprendente considerando que se trata de una de las zonas más exclusivas del mundo.
Choques y bandera roja
La carrera se detuvo con bandera roja después de que Lance Stroll (Aston Martin) y Charles Leclerc (Ferrari), quien se dirigía al podio, se impactaran en la parte final del circuito. La razón de ambos accidentes fue que unos parches colocados en el asfalto se estaban levantando, lo que provocaba que los monoplazas perdieran el control.
Reparación de emergencia
La FIA y la organización del trazado callejero trabajaron para reparar el asfalto, una maniobra que tomó alrededor de 15 minutos para poder reiniciar la competencia. Sin embargo, los problemas ya habían sido reportados desde antes, pero al parecer fueron ignorados por control de carrera.
Advertencias ignoradas
En la formación, el alemán Nico Hulkenberg (Audi) había advertido de la situación. Durante la primera mitad de la competencia, Sergio Pérez también comunicó por radio a su equipo que el asfalto se estaba comenzando a levantar, lo cual podría convertirse en un problema posterior. Al final, sucedió exactamente como lo predijo.
Mónaco en el centro de la crítica
Mónaco es una de las carreras que ha sido criticada por un sector de la Fórmula 1. Aunque el trazado es histórico, la falta de posibilidad de rebases ante lo estrecho del circuito y, ahora, el tema del asfalto, lo vuelven a poner en el centro de la discusión.



