Con las pulsaciones ya bajas después del ruido del partido, cuando la goleada había quedado atrás y el marcador ya no era el protagonista, dos entrenadores llegaron a la misma conclusión: Cristiano Ronaldo sigue siendo una excepción.
Roberto Martínez lo conoce desde dentro, observa sus entrenamientos, convive con su exigencia y ve lo que ocurre lejos de las cámaras. Fabio Cannavaro lo enfrentó desde el otro lado, con la experiencia de quien alguna vez fue el defensor más importante del planeta. Los dos terminaron hablando del mismo futbolista.
La respuesta de CR7 en la cancha
Cristiano había respondido en la cancha como suele hacerlo cuando aparecen las preguntas. Después del empate ante Congo, después de las críticas y después del ruido alrededor de Portugal, apareció con dos goles en la goleada 5-0 sobre Uzbekistán.
“Ronaldo es un ejemplo, es un capitán. Se merece ambos goles, crea oportunidades, tiene un gran sentido de la responsabilidad en el vestuario y ayuda mucho”, explicó el entrenador portugués Roberto Martínez en conferencia de prensa.
Portugal llegó a Houston con presión. Se fue con una sensación diferente. Martínez reconoció que el equipo tuvo que aprender a manejar sus emociones después del primer partido. Contra Uzbekistán encontró una versión más madura, menos desesperada y más cercana a la selección que pretende competir por todo.
La mentalidad de un campeón
“Un equipo ganador es el que logra superar las mayores dificultades”, señaló Martínez. Y dentro de esa capacidad para levantarse aparece una figura que, para Martínez, todavía no tiene comparación.
El entrenador explicó que la longevidad del portugués no es producto de una sola cosa. Hay talento, pero también una obsesión diaria. “Nunca he trabajado con un jugador con la calidad de Cristiano Ronaldo. Es un ser humano, tiene sentimientos, pero siempre encuentra la respuesta. Su profesionalismo le ha dado una larga trayectoria. No sé si es genético o fruto de su esfuerzo, creo que es una combinación de ambos”.
La visión de Cannavaro
Del otro lado del campo, Cannavaro miró la escena con otra perspectiva. Él sabe mejor que muchos lo complicado que es defender a Cristiano. Fue uno de los mejores centrales de su generación, ganó el Balón de Oro y durante años enfrentó a los mejores atacantes del mundo.
Aun así, reconoció que detener al portugués requiere algo más que calidad defensiva. “No se puede conceder un centímetro a Ronaldo, porque si lo haces estás muerto”, dijo el técnico de Uzbekistán.
Cannavaro aseguró que había preparado a su equipo para el inicio explosivo de Portugal, pero dos golpes tempranos cambiaron todo. “Les avisé a los jugadores, los preparé para eso. Sufrimos dos goles muy temprano”.
Después llegó la pregunta inevitable. Si estuviera en su mejor momento como defensor, ¿podría detener a Cristiano? Cannavaro respondió entre risas y admiración: “Me retiré hace mucho tiempo y él continúa jugando. Le dije que puede jugar unos años más y seguir disfrutando”.
Cristiano salió del partido con dos goles. Portugal con su primera victoria.



