La locura se apoderó de Noruega tras el histórico pase de su selección a los Cuartos de final del Mundial 2026. Más de 90 mil personas se congregaron en las calles de Oslo, según informó la policía local, para celebrar la victoria por 1-2 sobre Brasil, con un doblete de Erling Haaland.
Una celebración masiva en el corazón de Oslo
Alrededor del palacio real de Oslo, los aficionados noruegos se reunieron para festejar el triunfo que le da a su selección un lugar en los Cuartos de final, un nivel nunca antes alcanzado en la competición. Otros seguidores se dirigieron al Estadio de Ullevaal, donde Noruega juega sus partidos como local, y donde se instalaron pantallas gigantes para seguir el encuentro.
El príncipe heredero Haakon se mezcló durante un tiempo con las celebraciones espontáneas, disfrutando junto a los ciudadanos del ambiente festivo. Los aficionados reprodujeron el ya famoso "Ro" vikingo, un canto que imita el movimiento de remar mientras se corea "ro" (remar en noruego), que se ha convertido en un símbolo de unión entre los seguidores noruegos y cuyos videos se han viralizado en redes sociales.
Las declaraciones de Haaland
Erling Haaland, autor de los dos goles que dieron la victoria, expresó su emoción: "Ojalá estuviera en esas calles. Ojalá pudiera formar parte de ello. Todo el mundo tiene que divertirse. Toda Noruega tiene que divertirse. Es uno de los días más alucinantes de la historia de Noruega. Solo hay que disfrutarlo, porque esto es alucinante".
Un hito histórico para el fútbol noruego
La clasificación a Cuartos de final representa un logro sin precedentes para Noruega, que nunca antes había alcanzado esta instancia en un Mundial. El doblete de Haaland no solo selló la victoria en la cancha, sino que desató una ola de euforia en todo el país. Mientras en Brasil se lamentan por su peor sequía en Mundiales tras la eliminación, en Noruega la alegría es total.
La celebración se replicó en diferentes lugares del país, con miles de personas tomando las calles para festejar el éxito de su selección. La policía local confirmó que la concentración en Oslo superó las 90 mil personas, convirtiéndola en una de las mayores movilizaciones espontáneas en la historia reciente de Noruega.



