La eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 ha provocado una fuerte crisis en el fútbol del país asiático. El seleccionador nacional, Hong Myung-bo, fue recibido entre abucheos a su regreso a territorio surcoreano y, además, enfrenta una investigación por las amenazas de muerte que recibió tras el fracaso en la Copa del Mundo.
Llegada hostil en Incheon
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Incheon, Hong Myung-bo y varios integrantes de la selección fueron recibidos por decenas de aficionados que manifestaron su molestia por la temprana eliminación. Aunque la delegación intentó aterrizar durante la madrugada para evitar la presencia de seguidores, el plan no funcionó. Los aficionados lanzaron cánticos exigiendo la salida del entrenador e incluso lo insultaron directamente, dejando en evidencia el descontento por la actuación de Corea del Sur en el Mundial 2026.
Hong Myung-bo, principal señalado
El técnico se convirtió en el principal responsable para un amplio sector de la afición. Tras la decepcionante participación mundialista, el estratega presentó su renuncia y también recibió cuestionamientos por parte de autoridades y grupos de seguidores, quienes consideran que su ciclo al frente de la selección nacional llegó a su fin. La presión sobre Hong Myung-bo se intensificó rápidamente.
Amenazas de muerte bajo investigación
La situación escaló más allá del terreno de juego. En los últimos días, Hong Myung-bo fue objeto de amenazas de muerte, un hecho que llevó a las autoridades surcoreanas a abrir una investigación para identificar a los responsables. El caso refleja la enorme presión que rodea al fútbol de Corea del Sur, donde el fracaso en el Mundial 2026 provocó una reacción que pasó de las críticas deportivas a un problema de seguridad para el entrenador y su entorno.



