Javier Aguirre, el hombre que volvió a cambiar la historia de México 40 años después, vivió una noche histórica en el Mundial de 2026. En 1986, como jugador, formó parte de la Selección Mexicana que avanzó por primera vez a los cuartos de final de una Copa del Mundo, al vencer 2-0 a Bulgaria en el Estadio Azteca, con el famoso gol de tijera de Manuel Negrete y una anotación de Raúl Servín.
De jugador a entrenador: el mismo escenario, distinto rol
Cuatro décadas después, Aguirre regresó al mismo escenario, pero ya no como mediocampista, sino como entrenador de la Selección Mexicana. Esta es su tercera Copa del Mundo como técnico del Tri, tras las ediciones de 2002 y 2010. En 2026, volvió a aparecer en una página histórica: México se convirtió en el primer equipo de Concacaf en eliminar a una selección de Conmebol en un partido de eliminación directa de un Mundial.
La conexión entre 1986 y 2026
La conexión entre ambas hazañas tiene un nombre: Javier Aguirre. El jugador que fue parte de la primera gran noche mundialista de México ahora es el técnico de una selección que abrió una puerta que llevaba décadas cerrada. En 1986, México buscaba demostrar que podía competir en casa; en 2026, busca demostrar que puede ir más lejos. El futbol cambió, el uniforme cambió, la presión cambió, pero Aguirre sigue apareciendo en los momentos donde México intenta romper una frontera.



