La Milán-San Remo 2026 quedó marcada por escenas de tensión y dramatismo tras una serie de caídas aparatosas tanto en la rama varonil como en la femenil, incidentes que alteraron el desarrollo deportivo y encendieron las alarmas sobre la seguridad en los momentos más críticos de la prueba.
En la competencia masculina, donde compite Isaac del Toro, el caos se desató a poco más de 60 kilómetros de la meta. El aumento de la velocidad en el pelotón, combinado con la disputa por posiciones, derivó en una montonera que involucró a corredores del equipo INEOS Grenadiers. El más afectado fue Michal Kwiatkowski, excampeón del mundo, quien quedó tendido con visibles gestos de dolor tras impactar cerca de un poste. También se vieron involucrados Ben Turner y Connor Swift, debilitando al equipo antes del tramo decisivo.
Horas antes, la versión femenil vivió su propio episodio de angustia en el descenso de la Cipressa. La italiana Debora Silvestri salió proyectada por encima de la valla lateral tras intentar evitar una caída previa en la que estuvieron implicadas Kasia Niewiadoma y Kim Le Court. Silvestri cayó varios metros a un nivel inferior de la carretera. Su equipo, Laboral Kutxa-Euskadi, confirmó que estaba consciente y fue trasladada a un hospital para evaluación.
El incidente condicionó el desarrollo de la carrera femenil, aunque la prueba continuó. Finalmente, la belga Lotte Kopecky se llevó la victoria al esprint en la Via Roma, pero el desenlace deportivo quedó eclipsado por la crudeza de las imágenes previas.



