El defensa surcoreano Lee Han-beom, quien ha sido titular en los dos partidos de su selección en la Copa del Mundo, afirmó que el calor extremo de Monterrey no modificará la mentalidad ofensiva de su equipo de cara al duelo decisivo contra Sudáfrica. El jugador de 24 años, que milita en el FC Midtjylland de Dinamarca, ha disputado la totalidad de los 180 minutos del torneo para Corea del Sur.
Impacto del clima en el rendimiento
Desde su llegada a Nuevo León, las altas temperaturas y la humedad fueron lo primero que notó Lee. "Lo primero que sentí fue que desde que bajamos del avión hacía muchísimo calor y había mucha humedad. Tendremos que entrenar para saber qué tanto puede afectar la respiración durante el partido", declaró en la conferencia de prensa previa al encuentro. A pesar de ello, el zaguero asiático subrayó que el equipo está enfocado en el triunfo.
Evolución defensiva del equipo
Lee destacó la mejoría defensiva de Corea del Sur a lo largo del torneo, tras vencer a Chequia en el debut y caer por la mínima diferencia ante México. "Desde el partido contra Chequia y también contra México, siento que defensivamente nos estamos haciendo más fuertes. Si nos preparamos igual para Sudáfrica, creo que podremos defender bien", aseguró. Para el defensa, la clave estará en mantener la solidez mostrada en lapsos de los primeros dos encuentros y evitar errores que comprometan la clasificación.
Mentalidad ofensiva pese a las matemáticas
Aunque un empate le bastaría a Corea del Sur para avanzar como segundo del Grupo A, el plantel descartó cualquier intención de especular. "Entre los jugadores no existe en absoluto la idea de empatar. Nos estamos preparando únicamente con la mentalidad de ganar", señaló Lee. Con tres puntos en dos partidos, los surcoreanos dependen de sí mismos para clasificar, pero la derrota ante México les impide aspirar al liderato del sector.
Definición del Grupo A
El partido ante Sudáfrica se disputará de manera simultánea al encuentro entre México y Chequia, duelos que definirán el orden final de clasificación. Pese a que las matemáticas permiten avanzar con un empate, el mensaje del campamento surcoreano fue contundente: la clasificación es importante, pero el objetivo es conseguir una victoria que les permita llegar con confianza a la fase de eliminación directa de la Copa del Mundo.



