El astro portugués Cristiano Ronaldo regresa a las canchas de Estados Unidos tras 4,337 días de ausencia, en busca de la gloria mundialista. La última vez que pisó un terreno de juego en este país fue el 2 de agosto de 2014, en el Michigan Stadium, vistiendo la camiseta del Real Madrid en un amistoso frente al Manchester United. En aquella ocasión, nadie imaginó que pasaría más de una década sin verlo jugar en territorio estadounidense.
Un largo paréntesis
Durante ese periodo, la vida de Ronaldo estuvo marcada por un complejo entramado legal en Las Vegas, que finalmente se desechó en los tribunales federales en 2022, y por apariciones públicas calculadas, como una cena en la Casa Blanca en noviembre pasado. Mientras tanto, el fútbol en Estados Unidos experimentó una transformación profunda: el mercado norteamericano absorbió los códigos globales del balompié, inyectó miles de millones de dólares en infraestructura y profesionalizó el consumo deportivo.
El regreso al escenario mundialista
El país que recibe al futbolista de 41 años para la presentación de Portugal ante la República Democrática del Congo ya no necesita explicar las reglas del juego. La metamorfosis se refleja en las ventanillas financieras: en Texas, las localidades más cotizadas para el partido en el Houston Stadium alcanzaron precios de hasta 141 mil pesos mexicanos en reventa.
El reencuentro con el público norteamericano debió ocurrir a principios de año, pero una lesión en el tendón de la corva sufrida con el Al Nassr en la Liga Profesional Saudí obligó a modificar los planes. Ronaldo viajó a España para rehabilitarse, y una sanción disciplinaria de la FIFA por una tarjeta roja ante la República de Irlanda estuvo a punto de impedir su participación. Finalmente, el comité disciplinario congeló los últimos partidos de su sanción bajo un periodo de prueba, permitiendo su presencia en el NRG Stadium.
La última oportunidad
A sus 41 años, con 143 goles internacionales, a Ronaldo ya no lo mueven las estadísticas ordinarias. Lo que lo impulsa es una cuenta pendiente con la inmortalidad deportiva: ganar la Copa del Mundo. La Eurocopa 2016 es su gran cumbre con la selección, pero sus actuaciones mundialistas desde 2006 han sido frustrantes, culminando con su llanto en Qatar tras la eliminación ante Marruecos. Este es su sexto y último Mundial.
Este miércoles a las 11:00 horas, tiempo del centro de México, la pelota rodará en Houston. Portugal, con un mediocampo talentoso, buscará proteger a su capitán para que concentre sus esfuerzos en el área rival. El exilio invisible de 4,337 días en Norteamérica ha terminado para el jugador más reconocible de la era moderna.



