El árbitro mexicano César Arturo Ramos llegó al Mundial 2026 con credenciales de sobra. El partido entre Irán y Nueva Zelanda, correspondiente a la fase de grupos, representó un hito en su carrera: alcanzó los ocho partidos arbitrados en Copas del Mundo e igualó la marca de Armando Archundia, quien durante años fue el silbante nacional con más encuentros dirigidos.
Un récord construido a lo largo de tres mundiales
El registro de Ramos se ha forjado en Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora en el Mundial de 2026. Con la confianza que la FIFA le ha otorgado, el mexicano se mantiene como una de las cartas fuertes del arbitraje internacional. Si recibe una nueva designación en rondas venideras, superará a Archundia y se convertirá en el árbitro mexicano con más partidos en una Copa del Mundo.
Un partido con carga extra
El encuentro entre Irán y Nueva Zelanda fue más que un juego de fase de grupos. En medio de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, el partido representó un nuevo escalón en la carrera de un árbitro que ya dirigió una semifinal mundialista: Francia vs Marruecos en Qatar 2022.
El equipo mexicano de arbitraje
César Ramos fue acompañado por los asistentes mexicanos Alberto Morín y Marco Bisguerra. En la cabina del VAR estuvieron los japoneses Yusuke Araki y Jun Mihara. Así, el silbante volvió a representar al arbitraje mexicano en la élite, esta vez con una marca histórica bajo el brazo y la posibilidad de convertirla en un récord absoluto.
Con este logro, Ramos se coloca en la historia del arbitraje mexicano, y el Mundial 2026 sigue siendo el escenario de su consagración.



