Se apagó el grito prohibido en el partido amistoso entre México y Sudáfrica disputado en el Estadio CDMX. En el primer despeje del portero sudafricano Ronwen Williams, la afición mexicana decidió no emitir el conocido grito homofóbico de 'put…', sino que optó por abucheos y un sonoro 'cule…' para presionar al rival.
La afición responde a las campañas de la FIFA
El temor de los organizadores era evidente debido a las constantes amonestaciones de la FIFA por el grito discriminatorio. Sin embargo, la afición respondió de manera ejemplar, comportándose a la altura y decidiendo colectivamente modificar el grito. Así, evitaron sanciones y demostraron un cambio de actitud.
El partido, correspondiente a la fecha FIFA, fue una prueba para la selección mexicana de cara a futuros compromisos internacionales. La modificación del grito fue bien recibida por las autoridades y los medios, destacando la madurez de la afición.



