La FIFA impuso para el Mundial 2026 un derecho de transmisión especial para negocios, obligando a los establecimientos comerciales que deseen proyectar los partidos a adquirir una licencia comercial de exhibición pública con un costo de entre 3 mil y 25 mil pesos. De no cumplir, podrían enfrentar multas de hasta 29 millones de pesos.
Ante esta situación, empresarios del sector restaurantero en México, como Pedro Cotto, consideran que sería importante permitir la transmisión sin multas. “Todos estamos a la expectativa. Hay negocios que apenas sobreviven para su renta y nómina. La FIFA debe ser consciente de nuestro sufrimiento y no convertir el mundial en un negocio para gente adinerada”, declaró en entrevista con El Universal.
Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) recomienda a sus agremiados pagar los derechos de transmisión para evitar sanciones. Los restauranteros esperan un aumento del 29% en ventas durante el Mundial, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, y una derrama económica de entre 500 y 627 millones de dólares en gastronomía.
Cotto destacó la importancia del diálogo con autoridades para superar retos como el incremento del salario mínimo y el encarecimiento de importaciones de proteínas debido al gusano barrenador. “Este auge no es para hacernos más ricos, sino para recuperar lo perdido en años difíciles como la pandemia”, afirmó.
El empresario veracruzano subrayó que ha trabajado con la Secretaría de Economía, la Comisión de Normatividad y legisladores de distintos partidos para impulsar el crecimiento económico y el bienestar social.



