Tras 20 años de ausencia, el fútbol regresó a América en 1950. La Segunda Guerra Mundial había terminado, y aunque la FIFA y Jules Rimet soñaron con llevar el Mundial a Suiza, finalmente Brasil fue el anfitrión. En solo 675 días, el país sudamericano construyó el Estadio Maracaná, uno de los templos más sagrados del balompié.
Brasil arrasó en el Grupo 1, derrotando 4-0 a México en el partido inaugural del Maracaná. La Canarinha, liderada por Flávio Costa, buscaba su primer título mundial. Sin embargo, en la fase final, un cuadrangular decidiría al campeón. Brasil solo necesitaba un empate ante Uruguay para coronarse.
El 16 de julio de 1950, el Maracaná albergó a casi 200 mil almas. El primer tiempo terminó 0-0. En el segundo tiempo, Friaça adelantó a Brasil al minuto 47. Pero Obdulio Varela, el 'Negro Jefe', enfrió el partido reclamando un fuera de juego inexistente. Al 67', Alcides Ghiggia asistió a Juan Alberto Schiaffino para el empate. Ghiggia, con una galopada por la banda derecha, selló el 2-1 al 79', silenciando a todo Brasil.
Uruguay se consagró campeón del mundo en el 'Maracanazo', la victoria más grande del fútbol uruguayo. Ademir fue el máximo goleador del torneo, pero el mejor jugador fue Obdulio Varela, cuyo liderazgo fue clave para la hazaña.



