Una derrota histórica en Wembley
El 11 de mayo de 1961, la selección mexicana de fútbol sufrió una de las derrotas más humillantes de su historia: Inglaterra le endosó un 8-0 en el estadio de Wembley, ante 77 mil espectadores. El partido, que originalmente era una exhibición, se convirtió en una lección de fútbol para los mexicanos.
La reacción de Nacho Trelles
Ignacio 'Nacho' Trelles, director técnico de México en ese entonces y considerado por Javier Aguirre como el mejor entrenador de todos los tiempos, calificó esa goleada como la herida más profunda que recibió al dirigir al Tri. En una entrevista en 2009, Trelles confesó que la derrota le hizo comprender el enorme rezago del fútbol mexicano frente a las potencias mundiales.
La 'traición' de Manuel Seyde
El reportero de Excélsior, Manuel Seyde, cubría de cerca a la selección. Trelles le tenía tanta confianza que le mostró la alineación un día antes del partido. Seyde aprobó el planteamiento, pero al día siguiente criticó duramente la estrategia en su crónica. Trelles consideró esto una traición.
El nacimiento del apodo 'Ratones Verdes'
La crónica del 11 de mayo de 1961 en Excélsior fue cautelosa, titulada 'Inglaterra goleó a México 8-0'. Sin embargo, en la sección 'Temas del Día', Seyde escribió: 'Por lo visto, había que venir hasta Wembley y hacerse rodear de 77 mil regocijados ingleses, precisamente en el día de las madres, para enterarse uno ¡por fin!, que el equipo mexicano no tiene nada en los pies'. Días después, tras un empate 1-1 con Noruega, Seyde bautizó al equipo como 'Ratones Verdes', inspirado en un partido en Suiza donde un equipo inferior parecía un ratón asustado frente a un gato. El apodo perduró por muchos años.
Un cambio de panorama
Aunque aquella goleada dejó una profunda huella, el fútbol mexicano ha evolucionado. Hoy, México e Inglaterra se enfrentan en el Mundial 2026, y las circunstancias son distintas. El apodo 'Ratones Verdes' quedó en el pasado, pero la historia de aquel 8-0 sigue siendo un recordatorio de los duros comienzos.



