Irán rescató un empate 2-2 ante Nueva Zelanda en su debut en el Mundial 2026, en un partido marcado por la tensión política y las protestas fuera del estadio. Elijah Just anotó un doblete para los All Whites, pero Irán respondió en ambas ocasiones para mantener vivas sus aspiraciones.
Primer golpe neozelandés
El encuentro comenzó con intensidad. Apenas al minuto 6, Elijah Just encontró un espacio en la defensa iraní y definió con precisión para adelantar a Nueva Zelanda. El gol silenció el estadio y puso a los oceánicos como protagonistas tempranos.
Irán, lejos de desmoronarse, mantuvo la calma y comenzó a tejer su reacción. Con paciencia, similar a la que mostró ante las protestas fuera de su hotel la noche previa, el equipo encontró caminos en el juego. Ramin Rezaeian apareció para firmar el empate 1-1, devolviendo el equilibrio al partido.
Doblete de Just y respuesta iraní
En el segundo tiempo, Elijah Just volvió a brillar. Al minuto 55, oportuno y contundente, marcó su doblete para devolver la ventaja a Nueva Zelanda. El atacante se convirtió en la figura del partido, manteniendo viva la ilusión de los All Whites de conseguir su primera victoria en la historia de los mundiales.
Sin embargo, Irán no se rindió. Cuando la presión era mayor, Mohammad Mohebbi conectó un cabezazo que, con ayuda del poste, cruzó la línea de gol. El 2-2 definitivo premió la capacidad de reacción del equipo iraní.
Grupo G igualado
El empate dejó al Grupo G completamente parejo. Bélgica y Egipto también repartieron puntos en su encuentro, por lo que los cuatro equipos tienen una unidad y todo por decidir en las próximas jornadas.
La tensión política que rodea a Irán está lejos de terminar. El equipo viajará a Los Ángeles para enfrentar a Bélgica y luego a Seattle para cerrar la fase de grupos ante Egipto. La historia para ellos sigue abierta.



