El Estadio Azteca -Banorte- sigue siendo una leyenda. Será el único en la historia que tenga tres Mundiales encima. Se le han desgastado los huesos, pero su espíritu rejuvenece en cada partido. Su estructura ciclópea, impactante para el que lo mira por primera vez, es la carta de presentación de México en su Mundial y su representación en la sociedad futbolística.
Ahí, el 11 de junio, dentro de 40 días, se jugará la inauguración del Mundial ante 87 mil personas. El patrón del inmueble, Emilio Azcárraga, ha mencionado que se debería disfrutar la parte que corresponde a México. Han intentado que el estadio sea sostenible con una remodelación en zona de palcos, un sistema de iluminación LED de última generación y optimizado los accesos para cumplir con los estándares de flujo de la FIFA.
De los 16 estadios mundialistas en 2026, el Azteca -Banorte- es el más viejo. Inaugurado en 1966, el faraónico estadio sigue diligente su trayecto a la historia. Por otro lado, el más moderno es el SoFi Stadium de Los Ángeles, con apenas seis años de vida y capacidad para 70 mil espectadores. Ahí se jugarán 8 juegos a diferencia de los cinco de Ciudad de México.
En realidad, el único atrasado en México sigue siendo el Azteca, que debe limar astillas para estar a punto, porque en Guadalajara y Monterrey, estadios visiblemente más jóvenes, están al cien por ciento. En el Akron las remodelaciones fueron quirúrgicas, enfocándose en la conectividad digital y la mejora de las áreas de hospitalidad para terminar con el cambio de césped. En Monterrey se colocó por último un sistema de ventilación subterráneo para combatir las altas temperaturas.
Estados Unidos aporta la mayor cantidad de sedes, transformando sus colosales estadios de la NFL para el balompié. El MetLife Stadium en Nueva York/Nueva Jersey, que albergará la gran final, ha completado los ajustes en el nivel del campo para extender las dimensiones del terreno de juego. Sedes como el AT&T Stadium en Dallas y el SoFi Stadium en Los Ángeles destacan por su opulencia. El de Dallas, con capacidad para 94 mil aficionados, ha actualizado su pantalla gigante, mientras que el SoFi Stadium realizó modificaciones estructurales en las esquinas del campo para adaptarse a las reglas de FIFA.
Con practicidad Canadá trata de empaparse del Mundial, sin embargo, es un país que se mantiene alejado del calor del fútbol. Aún así tratan de emocionarse. Lo cierto es que lo único que les motiva hasta ahora son los tres partidos de su selección. Dos veces jugará en Vancouver y una en Toronto, en su debut ante Bosnia y Herzegovina. Silvia Mendoza, una mexicana que vive en Toronto, cuenta que su hijo trabaja en la fábrica de acero que provee el material para las gradas que se anexarán al BMO Field con tal de expandirlo de 29 mil a 45 mil espectadores. El otro estadio en Vancouver, el BC Place, fue sometido a una renovación estética en su techo retráctil y una mejora en su sistema de sonido y pantallas.



