La Selección Mexicana vuelve a disputar una Copa del Mundo como anfitriona y, por tercera ocasión en la historia, tiene la oportunidad de aprovechar la localía para firmar una de sus mejores actuaciones. El reto, sin embargo, debe analizarse con cuidado. Aunque México ya alcanzó los cuartos de final en los Mundiales de 1970 y 1986, el nuevo formato de la Copa del Mundo 2026 hace que las comparaciones no sean directas. Con 48 selecciones, 104 partidos y una ronda adicional de eliminación, avanzar hoy implica recorrer un camino más largo que hace cuatro décadas.
México 1970: cuatro partidos bastaron para llegar a cuartos de final
El Mundial de México 1970 reunió a apenas 16 selecciones, divididas en cuatro grupos de cuatro equipos. Los dos mejores de cada grupo avanzaban directamente a los cuartos de final, por lo que únicamente era necesario superar la fase de grupos para instalarse entre los ocho mejores del torneo. La Selección Mexicana terminó segunda de su grupo, detrás de la Unión Soviética, tras empatar con los soviéticos y vencer a El Salvador y Bélgica. En total, México disputó cuatro partidos: tres de fase de grupos y uno de cuartos de final, donde fue eliminado por Italia con marcador de 4-1, según los registros de la FIFA. En aquel formato, el recorrido para las selecciones era: fase de grupos (3 partidos), cuartos de final, semifinales y final o partido por el tercer lugar. Es decir, con apenas cuatro encuentros, México ya había alcanzado su mejor actuación mundialista.
México 1986: cinco partidos para volver a los cuartos de final
Dieciséis años después, México organizó nuevamente la Copa del Mundo, ahora con un formato ampliado a 24 selecciones. Los equipos fueron repartidos en seis grupos de cuatro, y avanzaban los dos primeros de cada sector junto con los cuatro mejores terceros. La gran novedad fue la aparición de los octavos de final, una ronda inexistente en 1970. México terminó como líder de su grupo tras derrotar a Bélgica e Irak y empatar con Paraguay. Posteriormente venció 2-0 a Bulgaria en octavos de final y cayó frente a Alemania Federal en cuartos, luego de un empate sin goles y una derrota en penales. En aquella edición, México disputó cinco partidos: tres de fase de grupos, uno de octavos y uno de cuartos de final. Ese sigue siendo el mejor resultado de la Selección Mexicana en una Copa del Mundo. El recorrido para las selecciones fue: fase de grupos (3 partidos), octavos de final, cuartos de final, semifinales y final o partido por el tercer lugar.
¿Qué cambia en el Mundial 2026?
La Copa del Mundo de 2026 es la más grande de la historia. Por primera vez participan 48 selecciones, distribuidas en 12 grupos de cuatro equipos. Los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzan a una nueva ronda de dieciseisavos de final, lo que amplía la fase eliminatoria de 16 a 32 equipos. En total se disputan 104 partidos, frente a los 64 que tenía el formato anterior. La ruta hacia el título ahora es: fase de grupos (3 partidos), dieciseisavos de final, octavos de final, cuartos de final, semifinales y final o partido por el tercer lugar.
¿Qué necesita México para repetir o superar la historia?
México ya superó la fase de grupos y ahora disputa los dieciseisavos de final frente a Ecuador. Si vence a los sudamericanos, México llegará a cuatro partidos disputados, exactamente los mismos que jugó durante todo el Mundial de 1970. Además, avanzará a los octavos de final, donde enfrentará al ganador del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo. Si también supera ese compromiso, acumulará cinco victorias y habrá disputado seis partidos (tres de fase de grupos, uno de dieciseisavos, uno de octavos y uno de cuartos), con lo que igualará las mejores actuaciones de su historia al instalarse entre los ocho mejores del torneo, como ocurrió en 1970 y 1986. La diferencia con aquellos Mundiales es que entonces bastaron cuatro y cinco partidos, respectivamente, para llegar a los cuartos de final. Ahora, debido a la incorporación de los dieciseisavos de final en el formato de 48 selecciones, México necesita recorrer un escalón más en el camino. Si además gana el partido de cuartos de final y avanza a las semifinales, llegará a siete partidos disputados, la mayor cantidad que la Selección Mexicana habría jugado en una Copa del Mundo. Y, sin importar si gana o pierde esa semifinal, todavía disputará un octavo encuentro —la final o el partido por el tercer lugar—, por lo que podría cerrar el Mundial con un máximo de ocho partidos. Si logra avanzar más allá de los cuartos de final, entonces sí romperá el techo histórico que mantiene desde hace 56 años como anfitrión de una Copa del Mundo.



