La Selección Mexicana se ilusiona con su próximo partido ante Corea del Sur, un rival que históricamente se ha ajustado a las necesidades del Tri y al que siempre ha derrotado en Copas del Mundo. Un resultado positivo este jueves prácticamente le garantizaría terminar como líder de grupo, mientras que un empate complicaría su camino rumbo al Estadio Ciudad de México.
Un historial favorable para México
El Tri mira con optimismo a su siguiente rival gracias a las estadísticas históricas, aunque también existe preocupación por la velocidad y fortaleza física de los asiáticos. En Francia 1998, México volvió a disputar un Mundial en Europa después de 1966, y fue precisamente ante Corea del Sur que consiguió su primera victoria mundialista en el Viejo Continente: un 3-1 con dos goles inolvidables de Luis Hernández y otro de Ricardo Peláez.
Ese partido también marcó la presentación mundial de la "Cuauhteminha", una jugada creada por Cuauhtémoc Blanco que causó conmoción internacional. La FIFA analizó si era legal o constituía una retención de balón, pero fue aprobada y Blanco la utilizó con desparpajo frente a los coreanos.
Victoria en Rusia 2018
Años después, en Rusia 2018, México llegó lleno de confianza tras derrotar al entonces campeón del mundo, Alemania. La inercia positiva continuó con una victoria de 2-1 sobre Corea del Sur gracias a los goles de Carlos Vela y Javier "Chicharito" Hernández. Por los asiáticos descontó Son Heung-min, quien curiosamente volverá a enfrentarse al Tri.
El recuerdo es aún más grato para México, porque en aquel Mundial también le debe parte de su clasificación a los coreanos. El equipo de Juan Carlos Osorio fue goleado 3-0 por Suecia en el último partido de la fase de grupos y quedó a expensas del otro encuentro. Entonces llegó el milagro: Corea del Sur derrotó a Alemania con goles en los minutos 93 y 96, resultado que permitió al Tri avanzar a octavos de final.



