El partido amistoso entre México y Portugal, planeado para reinaugurar el Estadio Azteca, enfrenta un conflicto por el horario. La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y la Federación Portuguesa de Fútbol no logran acordar si el encuentro se jugará en la noche o al mediodía, lo que pone en riesgo la presencia de Cristiano Ronaldo.
Según el periodista Gibrán Araige de TUDN, México insiste en un horario nocturno para captar la máxima audiencia local, mientras que Portugal pide un horario vespertino para facilitar la transmisión en Europa. El partido está previsto tentativamente para marzo y serviría como la reapertura del Coloso de Santa Úrsula, ahora llamado Estadio Banorte, antes del Mundial 2026.
La participación de Cristiano Ronaldo también depende de su situación disciplinaria. El delantero fue sancionado por la FIFA con un partido de suspensión, ya cumplido, y dos condicionados. Su expulsión en noviembre contra Irlanda fue la primera tarjeta roja directa en 226 partidos con Portugal. Si es convocado, podría jugar en el Azteca.
El amistoso es clave para la preparación de México rumbo al Mundial 2026, y la expectativa por ver a Ronaldo ha elevado el interés internacional. Las negociaciones continúan sin resolución definitiva.



