Las pausas de hidratación en el Mundial 2026 se han convertido en una oportunidad lucrativa para las cadenas de televisión, que aprovechan estos espacios para aumentar sus ingresos publicitarios. Durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica, se implementó la primera pausa, generando diversas reacciones entre los aficionados.
Detalles de las pausas de hidratación
En cada partido del Mundial, que consta de 104 encuentros, se realizan dos pausas de hidratación de 30 minutos cada una durante el tiempo regular. Esto equivale a 3 minutos por pausa, sumando 6 minutos por partido. Multiplicado por los 104 partidos, se obtienen 624 exposiciones publicitarias para las cadenas televisivas.
Impacto en los anunciantes
Este modelo permite a los anunciantes tener mayor tiempo de exposición en horarios de máxima audiencia. Durante la final del Mundial de Qatar 2022, entre Argentina y Francia, se alcanzaron 1,420 millones de espectadores, lo que demuestra el enorme alcance del evento.
Origen y evolución de las pausas
Las pausas de hidratación tienen su origen en eventos deportivos de Estados Unidos, como el Super Bowl, caracterizados por una alta densidad de anuncios y espectáculo. La FIFA justifica estas pausas por el bienestar de los jugadores, pero también reconoce su potencial para incrementar los ingresos por derechos de transmisión.
La primera vez que se implementaron en un Mundial fue durante el partido entre Países Bajos y México en Brasil 2014, cuando las temperaturas superaron los 32 grados centígrados. Desde entonces, se han considerado caso por caso.
Valor comercial de las pausas
Michael Johnson, analista de S&P Global, señaló que las pausas de hidratación podrían alcanzar precios similares a los del Super Bowl, entre 7 y 9 millones de dólares. Destacó que los espectadores estadounidenses están acostumbrados a las interrupciones en deportes como la NFL y la NBA, por lo que este Mundial refleja esos modelos.
Por otro lado, en el fútbol europeo, ligas como la Premier League se transmiten en cadenas de pago como Sky, donde los anuncios se emiten antes, durante el descanso y después de los partidos. François Godard, analista independiente, opinó que incluso estas cadenas valorarían tener más espacio publicitario.
Reacciones de los aficionados
Sin embargo, este enfoque publicitario podría generar rechazo en mercados fuera de Estados Unidos, especialmente en Europa, donde el fútbol se juega mayormente en invierno. Johnson advirtió que los puristas temen una "americanización" del juego, y que más anuncios podrían molestar a los aficionados si se perciben como intrusivos.
Descontento en Europa
Las pausas estructuradas podrían frenar el entusiasmo de los aficionados, ya frustrados por las interrupciones del VAR. Una encuesta de la Asociación de Aficionados al Fútbol en la Premier League reveló que solo el 3.3% considera que el VAR mejoró su experiencia. No está claro cuántas cadenas aprovecharán las pausas para emitir anuncios. En Reino Unido, ITV ha anunciado que no lo hará debido a las restricciones de Ofcom.
Perspectivas futuras
La expansión del torneo de 32 a 48 equipos contribuirá a que los ingresos totales de la FIFA en 2026 alcancen los 8,900 millones de dólares, con los derechos de transmisión representando el 44%. La FIFA no ha confirmado si las pausas serán permanentes, pero los Mundiales de 2030 y 2034 se celebrarán en países con altas temperaturas, lo que podría hacerlas necesarias.
La combinación de ciclos de derechos más largos y las pausas de hidratación podría intensificar la competencia entre plataformas de streaming y cadenas tradicionales. Johnson predice que gigantes como Apple, Amazon y Netflix podrían entrar en la puja, especialmente porque el contrato de Fox Sports expira tras 2026. Netflix ya tiene los derechos para la Copa del Mundo Femenina de 2027 y 2031 en Estados Unidos.



