En el estadio Gigante de Arroyito, durante el partido entre Rosario Central y Tigre por la novena fecha de la liga argentina, un perro invadió la cancha y se convirtió en el centro de atención. El incidente ocurrió a los 12 minutos del primer tiempo, cuando el can ingresó al césped y comenzó a correr en zigzag, evadiendo a los empleados de seguridad y a los recogepelotas que intentaban capturarlo.
El perro mostró una velocidad y agilidad notables, dejando atrás a los perseguidores y provocando risas en las tribunas. Los jugadores también intentaron atraerlo con muestras de cariño, pero el animal continuó su carrera, manteniendo el partido detenido durante aproximadamente cinco minutos. La afición coreó cada movimiento con el grito de "¡ole!", convirtiendo la interrupción en un espectáculo.
Finalmente, el personal del estadio logró atrapar al perro y retirarlo entre aplausos. En redes sociales, el episodio generó comentarios elogiando la "capacidad de gambeta" del intruso. El partido terminó en empate 1-1, pero el perro fue lo más destacado de la jornada.



