A poco más de un mes del inicio de la Copa del Mundo 2026, persisten los problemas logísticos en Estados Unidos. La FIFA no cubrirá el costo del transporte público, lo que ha llevado al Gobierno de Nueva York a incrementar las tarifas, afectando a la población local.
Además, el conflicto bélico con Irán y los elevados precios de las entradas a los estadios agravan la situación. Los organizadores enfrentan críticas por la falta de soluciones integrales para los asistentes al evento.
Estos desafíos logísticos podrían impactar la experiencia de los aficionados y la imagen del torneo, que se celebrará en varias sedes de América del Norte.



