Raúl Jiménez anotó por primera vez en una Copa del Mundo durante el Mundial 2026, en el partido inaugural contra Sudáfrica. El delantero mexicano tardó siete partidos mundialistas en encontrar el gol, pero la espera terminó en el escenario más grande posible.
Un gol con sabor a historia
El atacante del Tri marcó su primer tanto en los Mundiales cuando muchos pensaban que ni siquiera volvería a jugar fútbol profesional. La anotación frente a Sudáfrica tuvo un significado especial por múltiples razones: fue su estreno goleador en una Copa del Mundo, llegó en su primera titularidad mundialista y lo colocó entre los jugadores de mayor edad en marcar para México en la historia del torneo.
Con 35 años, Jiménez se ubicó en el cuarto puesto de una lista encabezada por auténticas leyendas de la Selección Mexicana.
Los jugadores más veteranos en anotar para México en un Mundial
- Cuauhtémoc Blanco — 37 años y 151 días vs Francia en 2010
- Rafael Márquez — 35 años y 130 días vs Croacia en 2014
- Ricardo Peláez — 35 años y 103 días vs Países Bajos en 1998
- Raúl Jiménez — 35 años en 2026 vs Sudáfrica
La historia de superación detrás del gol
Sin embargo, la historia detrás de ese gol va mucho más allá de una estadística. El 29 de noviembre de 2020, durante un partido de la Premier League entre Wolverhampton y Arsenal, Jiménez sufrió una fractura de cráneo tras un brutal choque de cabezas con David Luiz. La lesión puso en riesgo su vida y generó dudas sobre la posibilidad de que volviera a jugar fútbol.
En aquel momento, el mexicano tenía 29 años y atravesaba el mejor nivel de su carrera. Era una de las figuras de los Wolves, acumulaba goles en Inglaterra y su nombre aparecía vinculado con algunos de los clubes más importantes de Europa. Todo cambió en cuestión de segundos.
Las imágenes dieron la vuelta al mundo. Jiménez fue operado de emergencia y comenzó una larga rehabilitación física y emocional. Durante meses, su regreso a las canchas pareció una posibilidad remota.
Contra todo pronóstico, volvió. Primero recuperó minutos. Después recuperó confianza. Más tarde recuperó los goles. Finalmente recuperó un lugar como referente de la Selección Mexicana.
La recompensa en casa
La recompensa llegó en el Mundial organizado por México, Estados Unidos y Canadá. Frente a una afición entregada y en el estadio donde comenzó la aventura mundialista del Tri, Jiménez encontró por fin el gol que había perseguido durante tres Copas del Mundo.
Más que una anotación, fue la culminación de una historia de resistencia. Un recordatorio de que el delantero que hoy celebra con la camiseta de México es el mismo futbolista que hace unos años luchaba por salvar su carrera y su vida.
Por eso, cuando el balón cruzó la línea de gol frente a Sudáfrica, no fue únicamente el primer tanto mundialista de Raúl Jiménez. Fue la confirmación de una de las mayores historias de superación que ha protagonizado el fútbol mexicano.



