Salma Hayek no tocó la Copa del Mundo por estricto protocolo de la FIFA
Salma Hayek no tocó la Copa por protocolo FIFA

¿Por qué Salma Hayek no tocó la Copa en la inauguración del Mundial?

La actriz mexicana Salma Hayek acató los estrictos reglamentos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y evitó el contacto físico con el trofeo del Mundial durante la ceremonia inaugural del torneo. El presidente del organismo, Gianni Infantino, presentó el galardón frente a la multitud, mientras la estrella de Hollywood mantuvo la distancia por protocolo.

Como embajadora oficial del Mundial 2026, la veracruzana ofreció el discurso de bienvenida en el centro del estadio. Leyó un emotivo mensaje enfocado en la unidad global a través del deporte. Instantes después, arrancó el tradicional desfile con las banderas de todas las naciones participantes en la justa deportiva.

El momento generó revuelo inmediato en las plataformas digitales. Los usuarios notaron que la nominada al Oscar se limitó a observar el trofeo dorado. La explicación oficial radica en los lineamientos de seguridad e integridad que la máxima autoridad del balompié aplica sobre su premio más codiciado.

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La inauguración del Mundial reunió a decenas de estrellas internacionales para el espectáculo de apertura. Figuras como Shakira, Belinda y el tenor italiano Andrea Bocelli tomaron el escenario principal y deslumbraron a los miles de aficionados presentes en las gradas del imponente recinto.

El protocolo estricto de la FIFA

El reglamento interno del máximo ente rector del fútbol restringe severamente el acceso directo al trofeo original. Las normativas indican claramente quiénes poseen el privilegio absoluto de sostener, levantar o simplemente rozar la codiciada estatuilla de oro macizo.

Los primeros en la lista de autorizados son los campeones del mundo. Todo jugador o miembro del cuerpo técnico que conquiste el torneo obtiene el derecho vitalicio de cargar la copa. Los integrantes del plantel ganador celebran con el premio original justo después del silbatazo final del último partido.

La exclusividad del galardón protege su incalculable valor histórico y simbólico. La FIFA prohíbe terminantemente que actores, cantantes, patrocinadores o celebridades ajenas al terreno de juego manipulen el objeto. Esta medida evita que el símbolo máximo del balompié pierda su estatus de premio reservado solo para la élite deportiva.

Por este motivo, Salma Hayek demostró pleno conocimiento de las reglas al no intentar siquiera acercar sus manos. Su participación se limitó a engalanar la presentación institucional junto a los directivos, respetando la solemnidad que exige el protocolo internacional frente a millones de espectadores.

Jefes de Estado y leyendas del balompié

Las normas institucionales contemplan una segunda categoría de personas aptas para manipular el premio. Los jefes de Estado en funciones, como presidentes o monarcas, reciben la autorización oficial. La institución otorga este permiso como una muestra de respeto a la investidura que representa a toda una nación.

El privilegio presidencial obedece a un contexto puramente simbólico y diplomático. Los mandatarios del país anfitrión o de las naciones finalistas acostumbran acompañar la entrega del trofeo desde el palco de honor. Las autoridades deportivas reconocen de esta manera el peso político de los líderes mundiales.

Finalmente, el organismo internacional habilita a ciertas leyendas del fútbol para acercarse al trofeo. Estas figuras excepcionales reciben una designación especial gracias a su contribución histórica al deporte. Los directivos eligen cuidadosamente a estos emisarios para ceremonias de sorteo o presentaciones oficiales a nivel global.

El nivel de fama o la cantidad de seguidores en internet no influyen bajo ninguna circunstancia en esta decisión. Ningún deportista ajeno al selecto grupo de campeones puede tocarla por iniciativa propia. La presentación requiere méritos deportivos extraordinarios y la aprobación explícita de los altos mandos del balompié mundial.

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