El césped sagrado del All England Club volvió a rendirse ante el mejor tenista del planeta. En una exhibición de resiliencia y tenis de alta escuela, el italiano Jannik Sinner conquistó su segundo título consecutivo del prestigioso torneo de Wimbledon tras derrotar al alemán Alexander Zverev con parciales de 6-7(7), 7-6(2), 6-3 y 6-4. Con este triunfo, el italiano consolida su dominio absoluto en el circuito ATP y se mete de lleno en los libros de historia del tenis moderno.
Un inicio arrollador de Zverev
Zverev saltó a la pista con una efectividad asombrosa en su primer servicio (80 por ciento), lo que le permitió adjudicarse un extenuante primer set en el tiebreak por 7-6(7). Aquel parcial rompió una racha de 14 sets consecutivos ganados por el italiano en su historial personal ante el alemán, encendiendo las alarmas del lado del número uno del mundo. El alemán, monarca de Roland Garros, mostraba un tenis sólido y parecía encaminado a dar la sorpresa.
La remontada épica de Sinner
Sin embargo, la respuesta del oriundo de San Cándido fue inmediata. Ajustando la devolución y mostrando una fortaleza mental infranqueable, Sinner niveló las acciones al llevarse el segundo desempate de la tarde por 7-6(2). A partir de ese momento, el desgaste físico pasó factura en el gigante alemán, quien además sufrió un peligroso resbalón que afectó su rodilla derecha. La clave del encuentro radicó en la contundencia en los momentos de máxima presión. Sinner estuvo intratable con sus turnos de saque, ganando el 80 por ciento de los puntos disputados con su primer servicio y el 68 por ciento con el segundo. El italiano materializó dos quiebres quirúrgicos de cinco oportunidades creadas, mientras que neutralizó la única opción de rotura que dispuso su rival en las casi tres horas de batalla.
Quinto Grand Slam y récords históricos
Con este refrendo de título en el Grand Slam más prestigioso del circuito profesional, Sinner levantó la emblemática Copa de Desafío por segundo año consecutivo. Este triunfo representa el quinto Grand Slam en el palmarés del italiano, rompiendo el empate que mantenía con el español Carlos Alcaraz, alejado de las pistas desde hace varios meses debido a una lesión en la muñeca. Además de asegurar un premio económico récord de 3.6 millones de libras, Jannik Sinner se une al selecto club de leyendas que han defendido con éxito la corona de Wimbledon en la Era Abierta como John McEnroe, Pete Sampras, Roger Federer y más recientemente Novak Djokovic, y extiende su hegemonía personal a 10 victorias consecutivas sobre Alexander Zverev.
Con esta victoria, Sinner reafirma su condición de número uno del mundo y se perfila como el gran dominador del tenis masculino en la actualidad. Su capacidad para sobreponerse a la adversidad y su juego completo lo convierten en un candidato firme para seguir sumando títulos de Grand Slam en el futuro.



