El técnico de la selección inglesa, Thomas Tuchel, ha declarado que la altitud de la Ciudad de México será una gran desventaja para sus jugadores en el partido contra México durante el Mundial 2026. Sin embargo, diversos ejemplos demuestran que la altura no es un factor determinante.
La altitud según Tuchel
Tuchel señaló que jugar en el Estadio Azteca, ubicado a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, afectará el rendimiento de sus futbolistas. "No estaremos listos porque no te puedes preparar en términos de adaptación", declaró el estratega alemán. "El cuerpo no se puede adaptar en tres días, es simplemente imposible. Necesitamos 12 o 14 días. No los tenemos, así que, por supuesto, es una gran desventaja".
No obstante, la historia muestra que la altura no ha sido un problema insalvable. Durante los Juegos Olímpicos de México 1968, se rompieron 76 récords olímpicos y 30 récords mundiales, a pesar de las preocupaciones iniciales. En el ámbito futbolístico, México ha ganado 70 de sus 89 partidos en el Azteca, pero el verdadero rival es el equipo dirigido por Javier Aguirre.
Experiencias en otros deportes
La NFL ha celebrado partidos en el Azteca sin que la altura sea un tema central. En noviembre, los 49ers de San Francisco enfrentarán a los Vikingos de Minnesota. Asimismo, la NBA lleva décadas realizando juegos de pretemporada y temporada regular en la capital mexicana. Kevin McHale, exentrenador de los Rockets de Houston, bromeó: "Lo único que recomendaría es que alcen un hotel cerca de la arena, porque el tráfico de esta ciudad es impresionante".
La opinión de los expertos
Gary Lineker, goleador inglés en el Mundial de 1986, recordó: "Bueno, yo metí tres goles en el Azteca". En aquella ocasión, la queja inglesa fue por la "Mano de Dios" de Maradona, no por la altura. El medio británico TalkSPORT se pregunta: "¿Qué pesa más: la altitud o la actitud?".
Al final, el factor determinante podría ser el equipo mexicano, que cuenta con el apoyo de su afición y una larga historia de victorias en casa.



