La selección de Uruguay se convirtió en la mayor decepción del Mundial 2026 al ser eliminada en la fase de grupos tras caer 0-1 ante España en el Estadio Guadalajara. El partido, que registró una asistencia de 45,065 espectadores, estuvo marcado por un error garrafal del portero Fernando Muslera y un ambiente de tensión interna en el vestuario celeste.
El error de Muslera y el dominio español
España, favorita del encuentro, no logró imponer su juego en el primer tiempo, siendo incluso silbada por la afición. Sin embargo, al minuto 26, un disparo cruzado de Álex Baena fue mal retenido por Muslera, que dejó escapar el balón hacia las redes. El gol fue un duro golpe para Uruguay, que había tenido oportunidades claras a través de Darwin Núñez, Maxi Araujo y Agustín Canobbio, pero sin éxito frente al arquero Unai Simón.
El conjunto charrúa intentó mantener su garra característica, pero la falta de puntería y la solidez defensiva española lo impidieron. España, sin convencer, logró neutralizar a sus atacantes más peligrosos como Mikel Oyarzabal y Lamine Yamal.
Caos interno en el vestuario uruguayo
Horas antes del partido, reportes de prensa señalaron que hubo reclamos de jugadores referentes, encabezados por Federico Valverde, contra la exigencia física de los entrenamientos del técnico Marcelo Bielsa. La tensión se incrementó en el descanso, cuando se escucharon gritos y discusiones entre jugadores y cuerpo técnico en el camino a los vestidores. Testigos confirmaron el malestar en la gestión de Bielsa, lo que reflejó un equipo fracturado.
Además, Uruguay perdió por lesión al mediocampista Manuel Ugarte, quien fue sustituido por Nicolás de la Cruz tras el gol español. Muslera, señalado como villano, fue reemplazado al inicio del segundo tiempo por Sergio Rochet, quien respondió con espectaculares atajadas ante el embate español.
Expulsión y final caótico
En los minutos finales, la tensión estalló. Una falta de Agustín Canobbio derivó en su expulsión y provocó un pleito monumental en las zonas técnicas. Uruguay, sin reacción, se despidió del Mundial con pena y sin gloria. España, con poco, pasó como líder del grupo, mientras que los sudamericanos quedaron eliminados contra todo pronóstico.
La afición mexicana presente coreó desde “Cielito Lindo” hasta “Cabo Verde”, ajena al conflicto interno pero esperando un mejor espectáculo. Las entradas para el partido llegaron a superar los 20 mil pesos en reventa.



