La selección de Uruguay enfrenta horas de tensión logística en la antesala de su estreno en el Mundial 2026, luego de que su vuelo hacia Estados Unidos sufriera un retraso provocado por problemas en la documentación necesaria para operar el chárter internacional.
Problemas administrativos retrasan el viaje
La delegación tenía previsto trasladarse hacia Miami para completar su preparación previa al debut ante Arabia Saudita, pero la operación quedó en pausa por un inconveniente administrativo vinculado a la normativa de ingreso al país anfitrión del torneo. La situación obligó a reprogramar el despegue con una nueva ventana horaria cercana a las 16:15 hora local, con el objetivo de cumplir el margen de llegada antes de las 19:00 en la costa este estadounidense.
De acuerdo con información de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), la gestión se activó en coordinación con la FIFA para resolver el bloqueo en los permisos de vuelo. El objetivo fue destrabar la autorización del trayecto desde México hacia Estados Unidos, requisito indispensable para la operación del chárter oficial de la delegación.
Impacto en la planificación
El retraso altera la planificación de la concentración uruguaya en la previa de su primer partido del torneo, previsto para el lunes, y obliga a ajustar rutinas de descanso, entrenamiento y logística de traslado en un calendario ya comprimido por la competencia. En paralelo, medios uruguayos reportaron que el incidente se originó por un error en la tramitación de los permisos de ingreso del vuelo, lo que generó incertidumbre sobre los tiempos de arribo de la delegación. La FIFA y la AUF trabajaron de forma conjunta para evitar sanciones o incumplimientos del protocolo del torneo.
Se repite la historia de 2010
El episodio recordó a algunos aficionados un antecedente similar vivido por Uruguay en el pasado, cuando situaciones logísticas de último momento también impactaron traslados en competiciones internacionales, algo que incluso quedó registrado en comentarios de referentes como Diego Forlán en redes sociales durante aquel periodo. Pese al contratiempo, la expectativa dentro de la delegación se mantiene en llegar dentro de los tiempos establecidos para evitar cualquier afectación en su debut mundialista, en una jornada donde la organización del torneo vuelve a quedar bajo presión por la complejidad operativa de su calendario global.



