La selección de fútbol de Uzbekistán pasó poco más de 24 horas en México, pero dejó una huella imborrable. Tras perder 3-1 ante Colombia en su debut mundialista, los jugadores asiáticos, dirigidos por el italiano Fabio Cannavaro, sorprendieron con un gesto de gran deportividad.
Vestidor impecable y mensaje de agradecimiento
Antes de abandonar el Estadio Ciudad de México, los uzbekos dejaron el vestuario completamente limpio y un mensaje en el pizarrón que decía: "¡Muchas gracias México! Mucha suerte en el Mundial", acompañado de la palabra "Rahmat", que significa gracias en su idioma nativo. El gesto fue una muestra de agradecimiento por el trato recibido durante su corta estancia.
Una visita relámpago
Uzbekistán estableció su campamento base en Atlanta, Georgia, y llegó a México con retraso en su vuelo. A pesar del contratiempo, el equipo se mostró complacido por la calidez de los mexicanos. Cannavaro, campeón del mundo en 2006, no paraba de sonreír y declaró antes del partido: "No le tenemos miedo a la altura, son condiciones a las que todos los equipos se van a enfrentar".
La buena impresión también se extendió a la prensa asiática. El periodista fotográfico 'Jakha' comentó: "Llegamos a México a medio día, sólo pude comer pizza y no tacos porque me da miedo el picante. Sin embargo, el trato de la gente me ha sorprendido; son personas muy amables y educadas con el extranjero".
El gesto de los uzbekos fue ampliamente elogiado en redes sociales y medios deportivos, destacando su educación y respeto, valores que trascienden el resultado en el campo.



