Xaver Schlager, centrocampista de la selección austriaca en el Mundial de 2026, se destaca no solo por su juego, sino por su pasión por la lectura. En un entorno donde predominan las redes sociales y los auriculares, Schlager prefiere abrir un libro. En Austria es conocido como una "Leseratte" (ratón de biblioteca), una etiqueta que acepta con naturalidad. Leer, explica, le ayuda a desarrollar "pensamientos positivos" que aplica tanto en la vida como en el fútbol profesional, preparándolo para situaciones complejas al igual que una sesión táctica.
Un libro en la maleta
Durante el Mundial 2026, la prensa austriaca reportó que Schlager llevó un solo libro a Estados Unidos: "Tala", de Thomas Bernhard, uno de los escritores más emblemáticos de la literatura austriaca. La preocupación por terminarlo antes de tiempo lo llevó a una situación casi literaria: la Sociedad Thomas Bernhard le envió más títulos para que no se quedara sin lecturas durante el torneo. Este episodio se convirtió en una celebración nacional para un lector inesperado.
Lecturas poco convencionales
La elección de Bernhard se suma a un historial de lecturas poco comunes para un futbolista de élite. En entrevistas, Schlager ha citado a autores como Sylvain Tesson, Chinguiz Aitmátov y Viktor Frankl, cuya reflexión sobre el sentido de la vida le ha interesado especialmente. También menciona al argentino Jorge Bucay. Para leer, prefiere cafeterías o parques, donde el ruido ambiente le permite concentrarse mejor que en la tranquilidad de su casa. Además, acostumbra llenar pequeños cuadernos con notas y reflexiones de sus lecturas.
Reflejo en el campo
Esa curiosidad intelectual se refleja en su juego. Schlager no es un mediocampista espectacular; su labor consiste en recuperar balones, corregir posiciones, ofrecer líneas de pase y acelerar la presión. Es el tipo de jugador que permite que otros brillen. Cuando habla de táctica, lo hace en términos cognitivos: el centro del campo exige un modo de 360 grados, observando, anticipando, decidiendo y volviendo a observar sin descanso.
Mente crítica
Schlager también se muestra crítico con la industria del fútbol. Ha cuestionado el crecimiento económico desmedido del deporte y admitido la huella ambiental del calendario internacional. "El fútbol es una burbuja", señaló, reivindicando la necesidad de mantener los pies en la tierra. Para él, leer es una extensión de su forma de competir: busca en la palabra escrita nuevas maneras de pensar, y quizá por eso juega con menos ruido que muchos, pero con una claridad que convierte cada jugada en una pequeña demostración de inteligencia.



