El Atlante ha decidido confiar su regreso a la primera división de la Liga MX en dos de sus máximas leyendas: Miguel Herrera como entrenador y Federico Vilar como su principal auxiliar. Ambos fueron campeones con los Potros de Hierro en sus respectivas épocas como jugadores.
Herrera, quien formó parte del plantel que conquistó el título de la temporada 1992-1993, acumuló 125 apariciones con el club entre 1991 y 1995. Tras retirarse, inició su carrera como director técnico precisamente con el Atlante en 2002. Desde entonces, ha ganado dos títulos de liga con el América, una Copa MX, un Campeón de Campeones y una Copa Oro con la Selección Mexicana, a la que llevó al Mundial de Brasil 2014. Su último cargo fue al frente de la selección de Costa Rica, de la que fue cesado en noviembre de 2025 tras no clasificar al Mundial 2026.
Federico Vilar, por su parte, fue el portero y capitán del Atlante en el título del Apertura 2007, además de ganar la Liga de Campeones de la Concacaf en 2009. El argentino jugó todos los minutos de aquel torneo sin perder como visitante en la fase regular, siendo parte de la segunda mejor defensiva. Tras 17 años de carrera, se retiró en 2016 con los Xolos de Tijuana, equipo que entonces dirigía Herrera, y ahora se integra al cuerpo técnico atlantista.
El Atlante, que cuenta con tres títulos de liga en su historia (1946-1947, 1992-1993 y Apertura 2007), deberá adaptarse al ritmo de la Primera División, definir refuerzos y establecer una estructura sólida para no ser un mero testimonio. El equipo jugará como local en el Estadio Banorte, que comparte con América y Cruz Azul.
El proyecto se sustenta en la historia y el conocimiento de dos hombres que saben lo que significa ganar con el escudo azulgrana. Ahora, el reto es demostrar que la memoria puede ser la base del futuro.



