Cuando la Selección Mexicana saltó a la cancha para disputar el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, una de las sorpresas estuvo en el brazo izquierdo de César Montes. Javier Aguirre tomó una decisión de alto impacto al entregar el gafete de capitán al defensa central sonorense para el encuentro frente a Sudáfrica. La elección llamó la atención porque durante gran parte del proceso mundialista el líder del equipo había sido Edson Álvarez. Sin embargo, el mediocampista arrancó el compromiso desde el banquillo.
Ochoa a la banca
La otra alternativa natural era Guillermo Ochoa, uno de los grandes referentes de la historia reciente del fútbol mexicano. Pero el experimentado guardameta tampoco fue considerado para iniciar el encuentro, ya que Aguirre apostó por Raúl Rangel bajo los tres postes. Con Edson y Ochoa fuera del once inicial, las opciones recaían sobre futbolistas de peso específico dentro del vestidor. Nombres como Raúl Jiménez y Johan Vásquez aparecían como candidatos lógicos por su experiencia y presente en el fútbol europeo. No obstante, el técnico nacional se inclinó por Montes, uno de los líderes silenciosos de la selección.
La trayectoria de César Montes
La designación reconoce una trayectoria construida lejos de los reflectores. Nacido en el poblado Miguel Alemán, Sonora, Montes tuvo que abrirse camino antes de convertirse en uno de los defensores más consistentes que ha producido México en los últimos años. Su historia incluye pruebas fallidas, campeonatos en categorías inferiores y un crecimiento constante hasta consolidarse con Monterrey. Fue precisamente con Rayados donde comenzó a escribir los capítulos más importantes de su carrera. Debutó en Primera División en 2015, ganó el premio al Mejor Novato de la Liga MX y muy pronto recibió una responsabilidad que pocos futbolistas alcanzan a una edad tan temprana. En 2017 ya había sido capitán del club regiomontano. Su evolución lo llevó después a Europa, donde defendió las camisetas del Espanyol, Almería y Lokomotiv de Moscú. Cada paso fortaleció su perfil como líder dentro y fuera del campo, una característica que Aguirre valoró para una noche cargada de presión y simbolismo.
Un líder con raíces sonorenses
La elección también tiene una carga regional. Al igual que Johan Vásquez, Montes representa una generación nacida en Sonora, una tierra tradicionalmente asociada al béisbol. Ambos encontraron en Cimarrones parte de su formación y terminaron convirtiéndose en pilares de la defensa mexicana. Ahora, en el Mundial organizado por México, Estados Unidos y Canadá, el central sonorense tiene una responsabilidad histórica. No solo debe comandar la zaga nacional en el primer partido del torneo, también es el encargado de encabezar a una selección que busca aprovechar la localía para romper barreras que durante décadas parecieron imposibles.
En la noche más importante del fútbol mexicano en años, Javier Aguirre dejó claro quién considera su líder dentro del campo. El gafete cambió de dueño y quedó en manos de César Montes, el defensor que salió del desierto sonorense para convertirse en el capitán de México en una Copa del Mundo.



