La Selección Mexicana escribió una página dorada en su historia al conseguir tres victorias consecutivas por primera vez en una Copa del Mundo, sellando su pase a los octavos de final con una contundente goleada 3-0 sobre Chequia en el Estadio Ciudad de México.
Un triunfo histórico
Con este resultado, México logró su primera fase de grupos perfecta, sumando nueve puntos de nueve posibles. La afición, que llenó el estadio, vibró con un equipo que mostró su mejor versión en el segundo tiempo, después de un primer tiempo trabado.
El Tri rompió una maldición histórica: nunca antes había ganado tres partidos consecutivos en un mismo Mundial. La última vez que México había tenido una actuación tan dominante fue en 1962, cuando venció a Checoslovaquia por primera vez.
Goles que hicieron historia
El primer gol llegó al minuto 55, cuando Luis Romo recuperó el balón en el medio campo y habilitó a Mateo Chávez, quien recorrió toda la banda derecha para definir con potencia. El segundo tanto fue una obra de arte: Gilberto Mora filtró un pase preciso para Sánchez, quien tras un forcejeo con el arquero dejó el balón servido para que Julián Quiñones empujara al arco vacío. Álvaro Fidalgo cerró la cuenta con un gol que selló su amor por México.
"Es un momento increíble, estamos haciendo historia. El equipo está unido y la afición nos empuja", declaró Fidalgo tras el partido.
Memo Ochoa, la leyenda
El momento más emotivo de la noche fue el debut de Guillermo Ochoa en su sexto Mundial. Con 40 años, el portero recibió un homenaje de la FIFA antes del partido y al ingresar al campo, el estadio entero coreó su nombre. Ochoa no tuvo mucho trabajo, pero su sola presencia elevó la moral del equipo.
"Memo es un ejemplo para todos. Verlo en su sexto Mundial es algo que nos llena de orgullo", dijo el técnico mexicano en conferencia de prensa.
Un equipo sólido
México completó su tercer partido sin recibir gol, mostrando una solidez defensiva que ilusiona con llegar lejos. Luis Romo fue clave en el medio campo, mientras que Gilberto Mora creció en el torneo, encontrando espacios y generando jugadas de peligro.
Chequia, por su parte, propuso un partido físico en el primer tiempo, pero no pudo mantener el ritmo. México ajustó en el segundo tiempo y dominó de principio a fin.
El camino hacia la gloria
Con este triunfo, México espera rival en octavos de final, una instancia que no supera desde 1986, cuando fue anfitrión. La afición sueña con repetir aquella hazaña y llegar por primera vez a cuartos de final fuera de casa (aunque el Mundial se juega en México, Estados Unidos y Canadá).
"Estamos concentrados en el siguiente partido. Sabemos que la historia está de nuestro lado, pero hay que trabajar duro", afirmó el capitán.



