Exportaciones agrícolas de México a EU caen 10% en 2025, primera baja en 28 años
Exportaciones agrícolas México-EU caen 10% en 2025

Durante casi tres décadas, el campo mexicano encontró en Estados Unidos un mercado en expansión constante. Desde la entrada en vigor del TLCAN y, posteriormente, del T-MEC, las exportaciones agroalimentarias de México crecieron año tras año hasta convertir al país en uno de los principales proveedores de alimentos para el mercado estadounidense. Esa historia, sin embargo, comenzó a cambiar.

Caída histórica en 2025

Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las compras estadounidenses de productos agropecuarios mexicanos registraron en 2025 su primera caída anual en casi 30 años. El valor de las importaciones procedentes de México se ubicó en 43,849 millones de dólares, frente a los 48,629 millones de dólares del año previo, una reducción cercana al 10%. La ruptura de esa tendencia coincide con un entorno más complejo para la relación comercial entre ambos países. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca reactivó la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, mientras que factores internos como la sequía afectaron la producción de diversos cultivos estratégicos en México.

La debilidad no quedó atrás con el cambio de año. Entre enero y abril de 2026, las exportaciones agroalimentarias mexicanas hacia Estados Unidos retrocedieron 6% respecto al mismo periodo de 2025, una señal de que el sector llega debilitado a la segunda ronda de conversaciones para la revisión del acuerdo comercial que se realiza esta semana en Washington.

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Menos compras al campo

El retroceso alcanza a varios de los productos más representativos de la oferta agroalimentaria mexicana. Las verduras frescas, categoría que incluye tomate, lechuga, cebolla, zanahoria, brócoli y chayote, entre otros, registraron una caída del 20% durante 2025 frente a 2024. Aunque en los primeros cuatro meses de 2026 mostraron una recuperación del 5%, el avance aún resulta insuficiente para compensar el desplome del año anterior.

La cerveza mexicana, uno de los productos más exitosos en el mercado estadounidense, perdió dinamismo. Las compras de Estados Unidos disminuyeron 4.2% en 2025 y mantuvieron una tendencia similar entre enero y abril de 2026, con una baja adicional del 4%.

La situación resulta más severa en las bebidas alcohólicas mexicanas. Las importaciones estadounidenses de tequila, mezcal, brandy, vodka y otros licores provenientes de México descendieron 31% durante 2025. En el arranque de 2026 la caída se profundizó hasta 42%.

Tampoco escapó el aguacate mexicano, uno de los productos emblemáticos del comercio bilateral y protagonista habitual de la temporada del Super Bowl. Después de una reducción del 5.8% en 2025, las compras estadounidenses mostraron una caída del 28% entre enero y abril de este año.

Las berries mexicanas siguieron una trayectoria similar. Tras un retroceso del 11% en 2025, las exportaciones hacia Estados Unidos acumularon una disminución adicional del 15% en el primer cuatrimestre de 2026. El comportamiento de estos productos refleja una combinación de factores que incluye menores cosechas, problemas climáticos, costos crecientes y una mayor incertidumbre comercial.

Dónde pesa más el agro mexicano

Un reporte de México ¿Cómo vamos? indica que el 35% de las verduras frescas disponibles en Estados Unidos proviene de importaciones y México aporta el 69% de ese suministro. Arizona, Texas, Michigan y Ohio figuran entre los principales compradores. La dependencia es aún mayor en el tomate mexicano, ya que el 70% del suministro estadounidense provino de importaciones y México concentró el 90% de ese volumen.

En frutas frescas, California importó más de 2,000 millones de dólares en berries mexicanas durante 2025. Además, las importaciones pasaron de representar el 17.3% de la disponibilidad de frambuesas en 1994 al 82.3% en 2024. El aguacate mexicano también es clave: el 88.4% de los aguacates consumidos en EU fueron importados.

En bebidas alcohólicas, Florida, Kentucky, Nueva York e Indiana muestran una fuerte dependencia de los destilados mexicanos. Mientras tanto, en Illinois, la cerveza lidera las importaciones agrícolas desde México.

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EU crece, aunque leve

Mientras México pierde impulso en el mercado estadounidense, los productos de Estados Unidos sí crecieron, aunque es un leve repunte. Las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a México crecieron 1.4% durante 2025 respecto al año anterior y avanzaron otro 3% entre enero y abril de 2026 frente al mismo periodo de 2025. El crecimiento se concentró en carne de cerdo, productos lácteos, fruta fresca, frutos secos, huevo y bebidas alcohólicas.

La relevancia de esta relación comercial explica por qué una parte importante del sector agrícola estadounidense se ha convertido en uno de los principales defensores del T-MEC. La Coalición Agrícola para el T-MEC, integrada por organizaciones agrícolas y empresas agroalimentarias de Estados Unidos, afirmó recientemente que el acuerdo comercial representa uno de los logros más importantes de la administración Trump y un motor económico para agricultores y comunidades rurales. El grupo destacó que los funcionarios estadounidenses han mostrado disposición para renovar el acuerdo con mejoras específicas y expresó confianza en que la administración alcance un entendimiento con México y Canadá que beneficie a los tres países.

La defensa del tratado tiene un fuerte componente económico. Las ventas agroalimentarias de Estados Unidos a México rondan los 30,000 millones de dólares anuales y representan cerca del 18% de las exportaciones agrícolas estadounidenses. Sin embargo, no todas las voces en Washington comparten esa visión. Mientras algunas organizaciones impulsan la continuidad del acuerdo, productores y legisladores estadounidenses mantienen la presión contra las importaciones mexicanas. Miembros republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes, incluidos integrantes del Comité de Agricultura, enviaron una carta al representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, en la que solicitaron medidas para atender lo que consideran una competencia desleal en el mercado agrícola. Los legisladores argumentan que numerosos productores estadounidenses de frutas, verduras y frutos secos enfrentan una presión creciente por el aumento de las importaciones que coinciden con las temporadas de cosecha locales y que llegan al mercado con precios iguales o incluso inferiores a los costos de producción estadounidenses. En la carta señalaron que las importaciones de frutas y verduras frescas de México han aumentado más del 550% desde 2001, impulsadas por ventajas de costos y marcos regulatorios distintos a los de Estados Unidos.

Dependencia y desafíos

Para Jorge Esteve, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), México llega a la revisión del T-MEC en uno de los momentos más complejos para el sector. El dirigente recordó que desde la entrada en vigor del TLCAN las exportaciones agroalimentarias mexicanas crecieron más del 1,100%, pero advirtió que ese éxito también generó una fuerte dependencia del mercado estadounidense, destino de alrededor del 80% de las exportaciones del sector agroalimentario. Esteve señaló que medidas como el arancel del 17% al tomate mexicano muestran la vulnerabilidad de esa concentración y ya afectan la producción nacional. A ello se suman sequías más frecuentes, menores rendimientos agrícolas y una creciente volatilidad climática que dificulta la planeación de largo plazo.

El presidente del CNA también alertó sobre la incertidumbre regulatoria, la falta de condiciones para nuevas inversiones, los problemas de seguridad en diversas regiones agrícolas, el acceso limitado al financiamiento, los rezagos tecnológicos y una reducción superior al 50% en el presupuesto de sanidad agropecuaria. Ante este panorama, consideró indispensable diversificar mercados hacia Europa, Asia y el Caribe, fortalecer la innovación tecnológica y construir una estrategia de seguridad alimentaria que reduzca la vulnerabilidad del país frente a futuras crisis comerciales o climáticas.

La agricultura figura entre los temas centrales de la segunda ronda de conversaciones para la revisión del T-MEC que se celebra esta semana en Washington. De acuerdo con la agenda de trabajo, las discusiones incluirán acceso a mercados agrícolas, medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF), cooperación regulatoria y biotecnología agrícola. La USTR identificó al sector agropecuario como una de las prioridades de esta fase de revisión y ha señalado que buscará garantizar que el acuerdo continúe generando beneficios para los agricultores estadounidenses. México, por su parte, buscará preservar el acceso preferencial de sus exportaciones agroalimentarias al mercado estadounidense y evitar que nuevas disposiciones regulatorias o sanitarias alteren cadenas de suministro que hoy funcionan de manera integrada entre los tres socios.

El comercio agroalimentario entre México y Estados Unidos supera los 70,000 millones de dólares anuales y constituye uno de los pilares más sólidos de la integración económica de Norteamérica. Pero México llega a esta nueva ronda de negociaciones con una señal de alerta que no aparecía desde hace casi tres décadas: Estados Unidos ya compra menos productos agrícolas mexicanos.