La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) publicó por Decreto la prórroga de 184 días hábiles para el registro telefónico, sin mencionar explícitamente el término en el documento, y aprovechó para modificar los lineamientos sobre la vinculación de números, que constituyen la columna vertebral de la política de identificación de líneas.
Cambios en los lineamientos
Entre los cambios, el artículo 12 incorpora como norma el uso de las plataformas de Gestión de Líneas Telefónicas Móviles, lo que implica que en la vinculación remota y presencial en Centros de Atención a Clientes será necesaria la toma de biométricos. Este paso corresponde a la denominada 'prueba de vida', un requisito que obliga a los usuarios a tomarse una selfie desde la plataforma de registro para validar su identidad.
La CRT argumentó que la modificación responde a las diversas manifestaciones de las empresas de telefonía que pedían incorporar la prueba de vida para corroborar que la persona que solicita el proceso corresponda al titular de la línea. Sin embargo, este criterio difiere de lo señalado en su propio comunicado de prensa, donde notificó la prórroga y aseguró expresamente que se eliminaría la toma de una imagen durante el proceso de vinculación. La afirmación se realizó antes de que el Pleno de la Comisión aprobara formalmente la decisión.
Contradicción con las peticiones del sector
El nuevo criterio choca con las peticiones del sector. De acuerdo con fuentes de la industria, uno de los principales obstáculos es la 'prueba de vida', de ahí la insistencia en eliminar ese paso. Los operadores sostienen que este paso complica el proceso en comunidades donde la conectividad es intermitente y el envío de fotografías suele fallar o requerir varios intentos. A ello se suma que el trámite también exige escanear una identificación oficial, lo que ha generado dudas sobre la viabilidad de un proceso completamente digital en regiones donde no todos los usuarios cuentan con documentación vigente o acceso constante a internet.
Uno de los principales problemas es que las imágenes del INE y la selfie suelen tardar en cargarse o simplemente no logran enviarse cuando la conexión es deficiente. A ello se suma la desconfianza que aún existe entre algunos usuarios respecto al destino de la información que entregan durante el trámite.
Polémica en torno a la selfie
La prueba de vida se ha colocado como el paso más polémico del registro debido a que los usuarios no tienen claridad de lo que sucede con sus datos una vez que son tomados sus biométricos. Operadores han señalado a Expansión que los biométricos captados mediante la selfie se utilizan únicamente para corroborar la identidad de los usuarios y que, una vez concluido ese proceso, la información es eliminada. Sin embargo, los lineamientos no establecen expresamente cómo debe realizarse el tratamiento de esos datos biométricos, lo que genera dudas entre la población.
Hasta el 25 de junio solo 63 millones de personas habían completado el proceso, equivalentes al 39.1% del universo estimado de líneas.



