El Banco de México (Banxico) ha emitido una advertencia sobre los riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial (IA) en el sistema financiero. Aunque la IA puede optimizar la toma de decisiones y facilitar el acceso a productos financieros para personas y pequeñas empresas, también introduce nuevas vulnerabilidades que requieren una mayor participación de los reguladores.
Riesgos identificados por Banxico
En un documento titulado “Inteligencia artificial y estabilidad financiera: canales potenciales de transmisión de riesgos”, el banco central señala que la IA no introduce riesgos completamente nuevos, pero modifica su escala, velocidad de transmisión y grado de interdependencia. Esto puede alterar la forma en que se materializan y propagan los episodios de estrés financiero.
Entre los principales riesgos destacan el aumento del endeudamiento de empresas que invierten en IA, la proliferación de ciberdelitos y la concentración de proveedores tecnológicos. Banxico advierte que el financiamiento mediante crédito privado a empresas vinculadas con IA ha crecido significativamente, pasando de niveles cercanos a cero a más de 200,000 millones de dólares en una década. Se estima que el desarrollo de infraestructura de IA requerirá inversiones cercanas a tres billones de dólares a nivel global hacia 2028, una parte importante financiada con deuda.
Desafíos para reguladores y usuarios
El documento también señala que los reguladores enfrentan retos de supervisión debido a la opacidad y falta de homogeneidad de los modelos de IA. Esto dificulta la gestión de riesgos y puede hacer más vulnerable al sistema financiero. Las instituciones financieras no bancarias, al tener una regulación menos estricta, podrían obtener ventajas competitivas al explotar estos modelos.
Para los usuarios, el riesgo radica en que los algoritmos pueden cometer errores al evaluar a ciertos grupos poblacionales, afectando la equidad y la conducta del mercado. Empresas tecnológicas han desarrollado soluciones para analizar perfiles de clientes no bancarizados, evaluando desde comportamientos de compra hasta historial laboral, pero esto también puede generar sesgos.
Ciberseguridad: una amenaza creciente
Banxico detectó que el desarrollo y provisión de capacidades de IA se concentran en un número reducido de proveedores globales, como NVIDIA, AMD, Intel y TSMC, lo que incrementa la dependencia del sistema financiero en infraestructuras compartidas y eleva el riesgo de puntos únicos de falla.
De acuerdo con el Foro Económico Mundial, los casos de fraude mediante deepfakes en América del Norte crecieron alrededor de 1,740% entre 2022 y 2023. Deloitte estima que las pérdidas por fraudes habilitados por IA generativa podrían alcanzar 40,000 millones de dólares en Estados Unidos hacia 2027. Entre enero y mayo de 2026, Banxico ha detectado ocho vulneraciones cibernéticas contra tres bancos, dos Sofipos, una fintech y una cooperativa de ahorro y préstamo; cuatro de estos incidentes ocurrieron en mayo.
América Latina es la región más expuesta a ataques impulsados por agentes de IA, con un 89% de las instituciones financieras que reporta este tipo de incidentes, según una encuesta de BioCatch. En México, el 79% de los líderes bancarios considera que los agentes de IA podrían convertirse en la mayor vulnerabilidad explotable por defraudadores en los próximos 12 meses. La encuesta también revela que el 81% de los encuestados reportó un aumento en intentos de fraude en 2026, frente al 71% en 2025, y las pérdidas por fraude aumentaron del 59% al 76% anual.
Banxico concluye que estos riesgos implican la necesidad de mantener una vigilancia constante, ya que el alcance y la velocidad de propagación de las amenazas han aumentado significativamente en los últimos años.



