La incertidumbre por la falta de datos económicos en Estados Unidos provocó una ola de aversión al riesgo en los mercados financieros globales este jueves, tras el fin del cierre gubernamental más largo en la historia del país. Comentarios de la Casa Blanca sobre la posible pérdida permanente de algunos indicadores, como los informes de empleo e inflación de octubre, alarmaron a los inversionistas.
El peso mexicano interrumpió su racha de seis jornadas consecutivas de ganancias frente al dólar, cerrando en 18.3215 unidades por billete verde, una depreciación del 0.06 por ciento. Durante la sesión, la moneda osciló entre un máximo de 18.3390 y un mínimo de 18.2580 pesos, según datos del Banco de México. El índice DXY, que mide al dólar frente a seis divisas, cayó 0.31 por ciento a 99.07 puntos.
En los mercados accionarios, Wall Street registró su peor jornada en un mes. El Nasdaq perdió 2.29 por ciento, el S&P 500 cedió 1.65 por ciento y el Dow Jones retrocedió 1.65 por ciento. La Bolsa Mexicana de Valores también cayó: el Índice de Precios y Cotizaciones bajó 1.05 por ciento a 62,529.44 puntos, alejándose de los 64 mil puntos alcanzados el lunes.
El índice VIX, conocido como el 'índice del miedo', se disparó 14.33 por ciento a 20.02 puntos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subieron ligeramente a 4.106 por ciento, tras haber caído por debajo del 4.10 por ciento. Los analistas se mantienen divididos sobre la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal en diciembre.
En el mercado petrolero, los precios del crudo subieron moderadamente. El Brent del Mar del Norte para enero avanzó 0.48 por ciento a 63.01 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate para diciembre ganó 0.34 por ciento a 58.69 dólares. La OPEP y la Agencia Internacional de Energía publicaron sus informes mensuales esta semana.



