Tim Cook, director ejecutivo de Apple, confirmó que la compañía planea aumentar el precio de todos sus productos para compensar los crecientes costos de los chips de memoria, una crisis que afecta a la industria desde mediados del año pasado. En una entrevista con The Wall Street Journal, Cook declaró: “Desafortunadamente, los aumentos de precio son inevitables. Estamos haciendo todo lo posible para mitigar los enormes aumentos que se nos están pasando y hemos estado tratando de proteger a nuestros clientes, pero la situación se ha vuelto insostenible”.
Sin detalles específicos sobre los aumentos
El ejecutivo no especificó qué dispositivos subirán de precio ni si se tratará de productos nuevos o ya existentes. Sin embargo, ya se han visto casos como la Mac mini, que ahora solo se vende en una versión de 512 GB de almacenamiento, pero a un precio de entrada más alto.
Antecedentes de la advertencia
Cook ya había anticipado esta situación hace un mes, tras la presentación de resultados financieros. “Creemos que los costos de la memoria tendrán un impacto cada vez mayor en nuestro negocio”, dijo durante la conferencia con inversionistas de Apple, donde también señaló que la empresa enfrentó “limitaciones de suministro” en el último trimestre y que continuarán evaluando dicha situación.
En esa misma conversación, Cook reveló que Apple gastó más en chips de memoria solo durante el mes de marzo que en trimestres anteriores, aunque lograron solventar parcialmente la situación gracias a su inventario acumulado. “Actualmente, la cadena de suministro tiene menos flexibilidad para conseguir más piezas”, agregó a Reuters, lo que algunos interpretaron como un posible aumento de precios en el dispositivo estrella de la firma.
El impacto en la industria y las estrategias de Apple
Este momento demuestra que incluso Apple no es inmune a los impactos en la industria. Las empresas tecnológicas han adoptado tres vías para lidiar con esta crisis de memoria, también conocida como “RAMaggedon”: aumentar el precio de los equipos, lanzar dispositivos con menos RAM y menos almacenamiento, o eliminar configuraciones de dispositivos, lo que representa una medida en contra del usuario.
Para Apple, esta situación es especialmente relevante, ya que en el trimestre de enero a marzo volvió a demostrar que su negocio todavía depende en gran medida de la venta de dispositivos, especialmente del iPhone. De los 111,200 millones de dólares reportados en el trimestre, 56,994 millones provinieron de las ventas del iPhone. La segunda categoría con más ingresos fue Servicios, con 30,976 millones de dólares, lo que significa que juntas generaron alrededor del 79% de las ventas trimestrales de la compañía.



