Electromovilidad Imagen Summit: México avanza hacia transporte sostenible
Electromovilidad Imagen Summit: México avanza hacia transporte sostenible

En la segunda edición del Electromovilidad Imagen Summit, celebrada el 8 de julio de 2026, líderes del sector debatieron sobre el futuro de la movilidad eléctrica en México. El encuentro, que reunió a representantes de la industria, el transporte público y la tecnología, concluyó que una movilidad más sostenible demanda mucho más que la incorporación de vehículos eléctricos. Requiere fortalecer la infraestructura, acelerar la generación de energías limpias, desarrollar tecnología nacional y promover cambios culturales en la forma de trasladarse dentro de las ciudades.

Segunda mesa: Impulsando el futuro con energías limpias

En la mesa “Impulsando el futuro: energías limpias para una movilidad más sostenible”, participaron Germán Carmona Paredes, presidente de la Asociación Mexicana para el Impulso del Vehículo Eléctrico (AMIVE); Santiago Alanís, gerente general de Mobility ADO; y Jorge Uribe Maza, director comercial de Grupo IPS. Los panelistas analizaron los desafíos y oportunidades que enfrenta México para avanzar hacia un modelo de transporte más limpio y eficiente. Coincidieron en que la electromovilidad representa una herramienta clave para disminuir las emisiones contaminantes en las grandes ciudades y advirtieron que su verdadero potencial dependerá de la capacidad del país para transformar simultáneamente su sistema energético.

Transición energética: el reto de las renovables

Germán Carmona destacó que actualmente una gran parte de la electricidad que se produce en México todavía proviene de combustibles fósiles. Señaló que la sustitución de vehículos de combustión por unidades eléctricas genera beneficios inmediatos al eliminar emisiones locales, particularmente en zonas urbanas donde la contaminación atmosférica continúa siendo un desafío para la salud pública. Subrayó que el siguiente paso consiste en incrementar la participación de fuentes renovables dentro de la matriz energética nacional, un proceso que requerirá inversiones significativas, innovación tecnológica y una modernización gradual del sistema eléctrico.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Avances y tareas pendientes en infraestructura

Desde la perspectiva operativa, Santiago Alanís explicó que México ha registrado avances importantes en materia de electromovilidad durante los últimos años, especialmente en proyectos de transporte público. Recordó que la incorporación de los primeros prototipos eléctricos en sistemas de movilidad masiva fue posible gracias a la coordinación entre autoridades, iniciativa privada e instituciones financieras. Sin embargo, reconoció que aún existen retos importantes relacionados con la infraestructura de recarga y la regulación del sector. Destacó, además, la necesidad de impulsar procesos de estandarización, particularmente en aspectos como los conectores y sistemas de carga, con el objetivo de facilitar una adopción más rápida y eficiente.

Más que vehículos: un cambio cultural

Jorge Uribe Maza enfatizó que la electromovilidad constituye únicamente una parte de la solución frente a los desafíos ambientales. Explicó que el cambio climático y la seguridad obligan a replantear no sólo la tecnología utilizada en los vehículos, sino también los hábitos de movilidad de empresas y ciudadanos. En este contexto, destacó la importancia de fortalecer el transporte público, fomentar medios alternativos más limpios y eficientes, y aprovechar herramientas tecnológicas que permitan reducir desplazamientos innecesarios. “La electromovilidad es una condición necesaria, pero no es suficiente”, coincidieron los panelistas al referirse a la necesidad de reducir de manera integral la huella de carbono.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Entornos conectados: digitalización y seguridad

Otro de los temas centrales fue el papel que desempeñan la digitalización y las telecomunicaciones en el desarrollo de sistemas de movilidad más seguros. Los especialistas explicaron que los vehículos eléctricos actuales operan cada vez más conectados a redes inteligentes y sistemas de monitoreo capaces de supervisar en tiempo real el estado de las baterías, optimizar rutas y mejorar la gestión operativa. Germán Carmona destacó que los avances tecnológicos han incrementado significativamente la seguridad de las baterías y de la infraestructura de carga, al tiempo que permiten una administración más eficiente de las unidades. A su vez, Jorge Uribe señaló que las ciudades inteligentes dependen de ecosistemas conectados donde la información fluye constantemente entre usuarios, sistemas de transporte y plataformas tecnológicas, mejorando tanto la movilidad como la percepción de seguridad en los espacios públicos.

Viabilidad económica: el caso de Mobility ADO

Uno de los principales desafíos identificados durante la mesa fue la construcción de modelos financieros viables que permitan acelerar la electrificación del transporte sin afectar la rentabilidad de las operaciones. Santiago Alanís explicó que, aunque la inversión inicial en vehículos e infraestructura suele ser elevada, los costos de mantenimiento y operación son considerablemente menores en comparación con las unidades impulsadas por diésel. Como ejemplo, destacó la experiencia de Mobility ADO en la Línea 3 del Metrobús de la Ciudad de México, donde opera una flotilla de 60 autobuses eléctricos que transportan diariamente a más de 200 mil personas. Además de los beneficios ambientales, señaló que estos sistemas han contribuido a reducir la contaminación auditiva y mejorar la experiencia de viaje de los usuarios.

Hacia un ecosistema integral de movilidad

Los participantes coincidieron en que el futuro de la movilidad sostenible dependerá de una visión que articule energías renovables, redes inteligentes, transporte público eficiente y desarrollo tecnológico nacional. La electromovilidad, concluyeron, no sólo representa una oportunidad para reducir emisiones, sino también para construir ciudades más seguras, conectadas y resilientes frente a los desafíos ambientales de las próximas décadas.